
Así pues, durante el mes al que hace poco hemos dejado atrás, dicha aerolínea española ha cumplido dos décadas de vida. Más allá de la típica celebración, Vueling ha querido aprovechar la situación para mejorar el servicio que ofrece no solo en nuestro país, sino también en el resto del mundo.
En concreto, nos centraremos en los planes que tiene para el Aeropuerto de Madrid. Nos referimos a las instalaciones de Barajas, las cuales son conocidas bajo el nombre de Adolfo Suárez. ¿Qué cambios introducirá Vueling? Vamos a verlos a continuación.
Menor cifra de reclamaciones
En líneas generales, los pasajeros están satisfechos con el servicio que ofrece Vueling. Día tras día lleva a cabo multitud de vuelos en infinidad de países, por lo que es meritorio que un alto porcentaje de usuarios queden encantados con el resultado obtenido. Sin embargo, también hay casos de descontento e incluso enfados.
Uno de los más habituales consiste en sufrir un retraso que supere las tres horas. En ese caso, siempre y cuando se dé otro condicionante relacionado con la distancia mínima recorrida, según la legislación europea actual, es posible iniciar una reclamación a Vueling por vuelo retrasado cuyo importe máximo a percibir como compensación es de 600 euros.
No son las únicas reclamaciones que recibe la compañía. A la lista hay que sumar muchas otras por pérdidas de maletas, cobros de cantidades adicionales que los pasajeros consideran injustas, etcétera.
Vueling es consciente de que su imagen de marca es excelente en muchos entornos virtuales, como por ejemplo la Play Store -ya que su app está muy bien trabajada-, pero en otros deja bastante que desear. Para revertir la situación e impedir el estratosférico desembolso que supone tener que afrontar cada año las compensaciones de tantas reclamaciones, ha trazado un plan muy ambicioso.
El objetivo principal consiste en reducir las reclamaciones al mínimo exponente. Revisar más a fondo y con mayor periodicidad ciertos detalles de los aviones que forman parte de su flota será crucial para que no se produzcan tantos retrasos en los vuelos que tienen su origen en Madrid.
Es innegable que introducir las diversas mejoras planeadas por Vueling supondrá un gran gasto. Sin embargo, será amortizado con creces al verse reducida de manera drástica la cifra de reclamaciones. ¿Logrará alcanzar la tasa que tienen otras aerolíneas un poco mejor consideradas? Solo el tiempo lo dirá.
Mayor frecuencia y nuevas rutas
Estableciendo otra vez una comparación con otras compañías aéreas, es innegable que el número de conexiones de Vueling es menor. Si bien es cierto que desde el Adolfo Suárez se puede volar a una gran cantidad de destinos, el número de sus competidores es mayor.
La empresa con sede en Barcelona quiere mejorar en este sentido, así que aprovechando la Feria Internacional de Turismo que se celebró en la capital española hace tan solo unas semanas, anunció que Madrid sería una de las ciudades beneficiadas.
En concreto, pretende incrementar la frecuencia de los vuelos, manteniendo destinos tan atractivos como Inglaterra, Alemania y Francia. Este último país verá aumentado más si cabe el número de trayectos, lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta que en París se celebrarán los Juegos Olímpicos.
Más allá de las Olimpiadas, es innegable que en plena estación veraniega la demanda aumenta. Vueling apostará de lleno por este período, ampliando su plantilla si se tercia para poder dar servicio a una mayor cantidad de pasajeros que, por si fuera poco, dispondrán de nuevas rutas entre las que podrán elegir para disfrutar de unas merecidas vacaciones.
Reconocimiento facial
¿Recuerdas que antes al hablar de la aplicación de Vueling hemos dicho que es sobresaliente? Es innegable que esta compañía apuesta de lleno por la tecnología. Así lo demuestra el hecho de haber trazado un plan para mejorar el acceso a sus aviones no solo en el Aeropuerto de Madrid, sino también en otras instalaciones repartidas por toda España.
Para las demás mejoras habrá que esperar un tiempo, pero este avance tecnológico ya puede aprovecharse al máximo en el Adolfo Suárez. ¿De qué manera? Diciendo adiós a la necesidad de presentar los documentos de identidad, ya que cada pasajero es identificado con un sistema de reconocimiento facial que destaca por ser preciso y rápido a partes iguales.
Gracias precisamente a esta rapidez, el acceso a los aviones se completa en mucho menos tiempo, lo cual agradecen enormemente los pasajeros. Y es que en un parpadeo pasan a estar sentados en su asiento y listos para llegar al destino por un precio bastante asequible.