Museo de la Luz, el nuevo laboratorio inmersivo de Madrid

Museo de la Luz - Sala Traspasar la Luz El Museo de la Luz es un innovador museo de Madrid que recurre a la luz como medio artístico. En su interior encontramos esculturas lumínicas, efectos visuales y paisajes digitales que invitan al espectador a convertirse en protagonista. Ubicado en un espacio recuperado de la calle Segovia, podemos decir que fusiona la arquitectura de barrio con la vanguardia tecnológica.

Gracias a este museo y al Festival de Luz de Madrid, la capital se convierte en uno de los focos mundiales para disfrutar de esta nueva forma artística. Sus salas son el lugar perfecto para organizar colaboraciones con nuevos creadores de vanguardia de cualquier rincón del mundo.

Para el visitante, el Museo de la Luz es un espacio de contemplación y también de participación. Es el propio espectador el que da forma a las creaciones con su presencia y con su imaginación. Su particular forma de contemplar las diferentes instalaciones crea siempre imágenes únicas.

El arte de la luz: de LuzMadrid a la calle Segovia

Detrás del Museo de la Luz está el artista argentino Maxi Gilbert, diseñador de iluminación y puesta en escena. Gilbert es el responsable de algunos espectáculos visuales que se han visto en Madrid, como los actos del bicentenario del Museo del Prado o su instalación para LuzMadrid. Para él, este museo funciona como “laboratorio creativo y núcleo conceptual” de muchos de sus proyectos.

Caleidoscopio en el Museo de la Luz de Madrid
Caleidoscopio

El recorrido ofrece trece espacios inmersivos diseñados a partir de la luz. Cada uno de estos espacios está diseñado con una intención que sorprende al visitante, que le hace mirar de maneras diferentes según su propia imaginación. De ahí que se trate de un museo tan participativo.

Una de las instalaciones, Traspasar la Luz, nos invita a imaginar cómo sería estar en un cosmos de estrellas. Miles de luces multiplicadas por espejos “generan un universo infinito” de luces que cambian de color. En cierto modo, recuerda a una de las escenas finales de 2001: una odisea del espacio, cuando la nave espacial entra en una nueva dimensión que no sabemos que nos depara.

La sala Pixel Blinder está diseñada para mimetizarse con el visitante. Los focos, utilizados habitualmente en conciertos de rock para iluminar al público, reproducen su silueta y sus movimientos, sus saltos, su forma de bailar. Este espacio es uno de los lugares preferidos para Instagram.

Un recorrido inmersivo por trece espacios únicos

Una de las paradas más largas será probablemente el Caleidoscopio. En esta especie de tubo con tres espejos dispuestos en triángulo se produce una sorprendente multiplicación de formas y colores. Las imágenes de su interior van cambiando para crear efectos sorprendentes. Las fotos aquí resultan espectaculares y a veces un poco desconcertantes.

Arte contemporáneo en Madrid
Recorriendo las salas

Por todo el recorrido el espectador se va encontrando instalaciones que exigen detenerse a pensar. Algunas ofrecen un cartel explicativo. Otras es la intuición la que nos incita a verlas de una manera determinada o de participar de algún modo. Por ejemplo, la que nos invita a apoyar las manos y sentir la vibración o la que nos sitúa en un punto fijo para hacernos un retrato.

El itinerario entre las salas se realiza de manera libre, sin guías. Cada visitante vive su propia experiencia, se va acercando a las instalaciones y se toma el tiempo que desea en contemplarlas o en interactuar con ellas.

Debido a las imágenes peculiares que produce, el Museo de la Luz de Madrid es un buen lugar para los rodajes de películas, series, anuncios u otras piezas audiovisuales. También es un espacio adecuado para organizar eventos en grupo, como reuniones de empresa o excursiones escolares.

Consejos prácticos para visitar el Museo de la Luz

La duración de la visita es de máximo una hora, tiempo de sobra para conocer todas las instalaciones del museo. Como la visita se hace por libre, cada visitante se detiene en la instalación que quiere, incluso puede volver atrás para volver a disfrutar de los espacios que más le han gustado.

Museo de la Luz
Entrada al Museo por la calle Segovia

En este museo se puede hacer fotos. De hecho, se recomienda el uso de la cámara o el móvil porque es una de las formas de participar de la exposición. No sólo nos permite llevarnos un recuerdo sorprendente a casa sino que la búsqueda de la foto nos hace investigar en las posibilidades que la instalación nos está ofreciendo.

El Museo de la Luz abre al público todos los días de la semana en horario continuado. La entrada se puede obtener en la misma taquilla, pero siempre es preferible adquirirla online para asegurar la plaza. En el momento de la compra se puede elegir el horario de la visita, que es muy flexible.

El Museo de la Luz está en la calle Segovia, 2. Es decir, en la línea que une los barrios de La Latina y Madrid de los Austrias. Para llegar, es recomendable usar la estación de Metro de La Latina y acercarse andando.