Contenido elaborado en colaboración con Waou Rentals

Si un viajero pregunta a un madrileño cuál es la mejor época para visitar Madrid, la respuesta más probable sería la primavera. Es cierto que en cualquier mes del año encontramos argumentos suficientes para disfrutar de una escapada por la capital, tanto con el incómodo frío de enero como con el calor aplastante del verano. Pero la primavera tiene un toque distinto.
La primavera nos invita a pasear con la cámara en mano para captar la luz de sus parques, sentarse en sus terrazas, participar en sus celebraciones y, en general, recorrer sus rincones. Por eso, de cara a los próximos meses, vamos a ver por qué la primavera en Madrid no es sólo un destino, es un estado de ánimo.
Pensando más en los visitantes que en los residentes, repasaremos también algunos consejos para facilitar que la estancia resulte memorable. Desde el necesario alojamiento hasta las compras o los desplazamientos por la ciudad.
El espectáculo de los parques (Más allá del Retiro)
No solo de El Retiro vive la primavera madrileña. Aunque el Estanque Grande es un clásico que ofrece unas fotos de postal, os recomiendo perderos por los senderos del elegante Campo del moro, bajo el Palacio Real, que además ahora cuenta con un servicio de restauración bastante apetecible. O visitar el Real Jardín Botánico Alfonso XIII en la Ciudad Universitaria (del que os hablaba hace poco), que en estos meses recupera sus tonos verdes y que en junio ofrece su festival de música. O la Rosaleda del Parque del Oeste, que desde abril ya ve florecer sus parterres. Son lugares donde el clima suave de estos meses se disfruta sin las aglomeraciones del centro.
Una agenda cultural con identidad: San Isidro
Si hablábamos más arriba de celebraciones, la primavera en Madrid tiene nombre propio: San Isidro. A mediados de mayo, la ciudad recupera su esencia más castiza. Desde los conciertos en la Plaza Mayor o en Las Vistillas hasta las tradicionales actividades en la Pradera de San Isidro, la oferta es inabarcable. Si venís en estas fechas, mi consejo es que consultéis la programación oficial con antelación, porque hay joyas ocultas en cada distrito y en espacios municipales como CentroCentro, Matadero o Conde Duque.
El arte de vivir en las terrazas
Con la llegada del buen tiempo, las aceras de Madrid se llenan de vida. Desde las azoteas con vistas de infarto en la Gran Vía hasta las pequeñas mesas de barrio en Chamberí o Malasaña, la gastronomía madrileña sabe mejor al aire libre. Es el momento ideal para el ritual del vermut o para probar las novedades culinarias que florecen cada temporada. ¿Por dónde empezar? Por las cervecerías de la plaza de Santa Ana, por las tabernas de Chueca o por esa joya escondida que es el mesón castizo La Mi Venta, cuyas mesas se asoman al Senado.
Alojarse como un madrileño: comodidad y libertad
Para quienes buscan sumergirse de verdad en la vida de barrio, el alquiler de apartamentos en Madrid se ha convertido en una opción muy valorada. A diferencia de un hotel, te permite tener tu propio ritmo: comprar en el Mercado de Maravillas y desayunar en casa o simplemente disfrutar de la privacidad de un salón tras un largo día de caminata. Barrios como Salamanca o la zona de Retiro son perfectos si buscas tranquilidad, mientras que optar por el alquiler de habitación por días en Madrid en zonas como La Latina te permite estar en el epicentro del ambiente primaveral sin complicaciones.

Moverse por la ciudad
Madrid es una ciudad para caminarla. De este modo se saca todo el jugo a recorridos por los barrios históricos, por lo libre o siguiendo una ruta guiada o free tour. Pero la red de transporte madrileña va a ser nuestra mejor aliada. Mi primera recomendación es usar las bicicletas eléctricas (BiciMAD) para saltar de un parque a otro. Y para otros desplazamientos pocos sistemas tan prácticos como el Metro, que te mueve por el centro y alrededores en muy poco tiempo. Está todo conectado, lo que facilita mucho explorar diferentes barrios en un mismo fin de semana. Los visitantes que van a usar con frecuencia el transporte público se ahorrarán un buen dinero sacando el abono turístico de transporte, una especie de tarifa plana por días.
De compras
Madrid es, además, un buen lugar para las compras en cualquier época del año. Porque hay opciones para muy diferentes compradores. Desde los clásicos centros comerciales, hasta las grandes tiendas que se asientan en la Gran Vía o en Serrano, los outlets de las afueras o las pequeñas tiendas de los barrios de Chueca y Malasaña, que no tienen réplica en otro barrio ni en otra ciudad. Pero el preferido de muchos si hablamos de la primavera es el Rastro, ese gran mercado al aire libre de los domingos donde se puede comprar de casi todo en productos nuevos y usados.
Recomendación adicional: de excursión desde Madrid
Si el cielo y el aire primaverales de Madrid nos encandilan, espera a conocer sus alrededores. Con un trayecto de Cercanías nos plantamos en algunas localidades mágicas de la Sierra, como San Lorenzo de El Escorial, con su impresionante Monasterio y sus grandiosas vistas al monte Abantos. O la monumental Aranjuez, que es uno de esos Reales Sitios donde los reyes de otro tiempo se retiraban a disfrutar del aire limpio.