
Nomad Museo Inmersivo ya está presente en otras ciudades del mundo, como Nueva York, Miami o Washington. En la Gran Vía de Madrid abrió sus puertas con “Utopía 1.0”, una exposición sobre el planeta Tierra desarrollada con Inteligencia Artificial.
Las exposiciones de Nomad cuentan con aforo limitado para que los espectadores disfruten de la experiencia con toda la comodidad del mundo. Como complemento, hay un apartado para actividades y una tienda con recuerdos de lo más curiosos. Desde los pasillos de entrada y de salida el espectador ya se interna en un mundo diferente que apetece explorar.
Las exposiciones de Nomad
Una de las peculiaridades de Nomad es que puedes visitar las exposiciones a tu aire. En pie o sentado en uno de los asientos que ofrece la sala. O caminando por el espacio abierto, acercándote o alejándote de las imágenes que se proyectan en paredes y suelo.

Una de las exposiciones era “Utopía 1.0”, la primera de las que se han ofrecido hasta ahora en Nomad. Esta combinación de imagen y sonido crea “un metaverso impulsado por inteligencia artificial, meticulosamente diseñado y estructurado para crear un reino virtual”.
Utopía muestra paisajes digitales, objetos y entidades cuidadosamente diseñados que emulan la complejidad del mundo real. En fin, algo que es más difícil de explicar en un texto que de disfrutar en persona.
Actividades paralelas
También tuvimos ocasión de asistir a la exposición “El misterio de El Bosco”. Esta creación se adentra en la obra de uno de los pintores más particulares de la historia, con una imaginación capaz de sugerir mundos alternativos partiendo del ya conocido.
Se trata de una forma de contemplar El jardín de las delicias y otras pinturas del artista flamenco muy diferente a como lo hacemos en el Museo del Prado. Aquí los seres fantásticos, paisajes oníricos y escenas imposibles cobran vida y se combinan con la banda sonora original creada por el compositor español Adrián Berenguer.

En una sala aparte se desarrollan también algunas actividades muy especiales. Por ejemplo, pintar sobre imágenes digitales con una especie de lapicero sideral. También vimos un tobogán luminoso con el que viajas entre diferentes mundos y otros juegos antes de salir hacia la tienda.
Entradas para Nomad
Antes de la salida el visitante pasa por una tienda de recuerdos. Algo parecido a lo que solemos ver en los grandes museos, pero con recuerdos propios de Nomad. Pero también es posible pasar por la tienda y volver a la zona de exposición, porque el tiempo de estancia es ilimitado.
Entre la información práctica, digamos que es posible organizar eventos privados en las instalaciones de Nomad. Por ejemplo, una cena de gala, una presentación o simplemente una fiesta en un entorno diferente.
Durante su estancia el visitante puede hacer fotos si lo desea, siempre sin flash. No porque se vaya a estropear nada, sino para no molestar al resto de visitantes.
Las entradas pueden sacarse en taquilla en el mismo momento de la visita. Pero siempre es recomendable comprarlas online, para evitar sobresaltos. Recordemos que el aforo es limitado, para lo bueno y para lo malo.
Nomad Museo Inmersivo está en Gran Vía 78, al lado de la plaza de España.