
Se construyó poco después del Palacio Real, con uno de sus arquitectos en común, lo que da idea de la importancia de este edificio dentro del patrimonio de la ciudad. De hecho, se le ha llegado a llamar «hermano menor» del Palacio Real. Sus obras de arte están firmadas por artistas que también tienen sitio en el Museo del Prado.
La visita al Palacio de Liria, que puede ser por libre o guiada, se centra en la historia de la Casa de Alba y en el propio Palacio, incluyendo la gran cantidad de obras de arte que atesora. El Palacio es hoy residencia del XIX duque de Alba y sede de la Fundación Casa de Alba.
Entradas, precios y horarios
Las entradas para visitar el Palacio de Liria se adquieren online. De este modo la compra es inmediata y se descarga en el móvil, de forma que no es necesario imprimirla. En la puerta de acceso se enseña la pantalla con la entrada.
También es posible conseguirlas en taquilla, pero en este caso nos arriesgamos a que estén agotadas para el día. O que tengamos que esperar más de lo deseado para sumarnos a un pase. En el caso de entradas para grupos, sólo se admite la venta online.
El precio de la entrada individual incluye la visita con un guía o con audioguía, según la opción elegida. Existe una entrada reducida para estudiantes de 17 a 25 años, carné joven, desempleados, familias numerosas, mayores de 65, discapacitados y algunos colectivos particulares. Los niños hasta 16 años tiene entrada más reducida aún y los menores de 6 años no pagan entrada. También se ofrece una entrada gratuita en el primer pase de los lunes.
Hay visitas todos los días de la semana, en horarios de mañana y de tarde. Al sacar la entrada, el sistema ofrece la posibilidad de elegir la hora de comienzo.
Visita al Palacio de Liria
La visita al Palacio de Liria con guía tiene una duración de algo más de una hora. En el caso de audioguía, las explicaciones de la visita son muy minuciosas e incluyen diferentes músicas que ambientan el recorrido. Por eso la experiencia resulta bastante completa.

Las lámparas son curiosas, especialmente una hecha toda de porcelana. Esculturas, tapices y pinturas se reparten por todas las salas. Entre los artistas están Tiziano, El Greco, Rubens, Van Loo, Mengs, Goya, los Madrazo, Sorolla o Zuloaga. Abunda el retrato de miembros de la Casa de Alba, aunque también vemos bodegones y escenas variadas.
En el zaguán principal el grupo se detiene, al inicio del recorrido, a contemplar un breve vídeo sobre la Casa de Alba. Y al finalizar la visita, en la misma planta baja, se pasa por la biblioteca para ver algunos documentos únicos. Por ejemplo, un mapa dibujado por Cristóbal Colón, un ejemplar del Quijote de 1605 o una biblia de especial valor.
No está permitido tomar fotos en el interior del Palacio. Pero sí en el jardín, con lo que podemos llevarnos un buen recuerdo de la fachada principal. El jardín trasero no es accesible, aunque lo entrevemos desde algunas ventanas de la planta alta.
Dos siglos y medio del Palacio de Liria
El Palacio de Liria se construyó entre 1767 y 1785 por encargo de III duque de Berwick y de Liria, Jacobo Fitz-James Stuart y Colón. El arquitecto elegido fue el francés Louis Guilbert, que diseñó el conjunto e inició las obras. Pero algunas irregularidades en los trabajos provocaron su despido en poco tiempo.

Tras la Guerra Civil, el Palacio tuvo que ser reconstruido. La fachada permaneció tal cual era de inicio. Pero la distribución interior varió sensiblemente. Y de esta reforma procede la escalera monumental, que hace de eje central del edificio.
La Fundación Casa de Alba, creada en 1973, es la propietaria del Palacio de Liria. Entre sus misiones está la de conservar y difundir las colecciones artísticas de la familia. Y eso es lo que hace con esta visita abierta al público.
El Palacio de Liria está en la calle Princesa, 20, muy cerca de Plaza de España. Desde su jardín se divisa la Torre de Madrid que emerge desde la línea de los árboles. Acompaña al paso 3 del recorrido Qué ver en Madrid en 10 pasos.