El Bosque Encantado es un jardín botánico muy particular, único en Europa, donde podemos contemplar cientos de esculturas vegetales en un entorno natural de caminos, cascadas y rincones mágicos.
Esta sorprendente atracción es un buen plan de fin de semana para ir en familia o en grupos. Además de las esculturas, el jardín alberga más de 500 especies de plantas de todo el mundo, con indicación de su nombre y origen. Y al caer la noche todo el Bosque se ilumina con millones de lucecitas que crean un espectáculo inolvidable. Desde hace poco tiempo el recinto alberga también Dinolandia, el parque temático de dinosaurios robotizados.
El Bosque se encuentra en San Martín de Valdeiglesias, a unos 75 kilómetros de Madrid, integrado en el entorno natural. Situado a las afueras, sus miradores ofrecen una buena vista del pueblo y del paisaje más próximo. Fue inaugurado en 2011 y desde entonces se ha convertido en una de las grandes atracciones de la región.
Cientos de esculturas vegetales
La entrada al Bosque Encantado es un camino que serpentea hasta la cabaña de recepción, a partir de la cual accedemos a un mundo de fantasía. Una vez en el interior, lo más sorprendente son sus esculturas vivientes, moldeadas a partir del aligustre, una planta fuerte muy adecuada para el arte topiario.

Estas figuras, realizadas por artistas del arte topiario con asombroso acierto, requieren un mantenimiento constante. Por eso el equipo de técnicos el jardín supervisa continuamente su evolución y no es raro encontrarlos trabajando en algún sector del recinto durante nuestra visita.
Pero el Bosque Encantado es mucho más que estas increíbles figuras. En su interior encontramos más de 500 especies de plantas de todo el mundo, algunas propias del monte en que se encuentran. Pero muchas otras son traídas de lugares lejanos y adaptadas a este lugar, de bosques mediterráneos y otros ecosistemas.
Los rincones del Bosque Encantado
A lo largo del recorrido el visitante se adentra en un mundo de hadas y ninfas. Por los caminos va encontrando distintas rutas encantadas, como la de los Habitantes del Bosque, la de los Cuentos o la de los Aromas. En estas rutas encontrará esculturas alusivas al tema y otras sorpresas.

Un arroyo atraviesa tranquilamente el recinto. Sus aguas se han integrado en las atracciones de este parque formando bonitas y fotogénicas cascadas. Aquí tenemos la Cascada de Budha, la de Barbellido y la de los Enamorados. El sonido de la caída del agua nos transporta a lugares de naturaleza exótica.
Un hilo musical está sonando continuamente durante la visita. Esta música contribuye a crear un ambiente mágico en el recinto, como si estuviéramos en una película. De hecho, en ocasiones la música que suena es la banda sonora de Eduardo Manostijeras, personaje famoso por su habilidad para recortar setos y darles formas artísticas.
El espectáculo de luces al anochecer, los fines de semana y festivos, es una experiencia que los visitantes, sobre todo los niños, recordarán durante mucho tiempo. Esta visita nocturna permite disfrutar durante una hora de todo el jardín encendido con miles de luces de colores, y ahora con nuevas esculturas iluminadas. Los más pequeños pueden recorrer los caminos con linternas de colores «cazahadas».
Dinolandia, el parque de los dinosaurios
Desde 2026 El Bosque Encantado cuenta también con Dinolandia, un lugar mágico donde los dinosaurios cobran vida. En el recorrido, el visitante va descubriendo decenas de dinosaurios robotizados, muchos de ellos a tamaño real, con movimiento y sonido. Cada dinosaurio tiene su propio movimiento, creando un ambiente más realista. Y el volumen del sonido está controlado para ser compatible con el entorno natural y familiar.
De entre las piezas destaca un impresionante Tyrannosaurus Rex de más de siete metros. Otras llegan hasta los 12 metros, por lo que el parque resulta siempre sorprendente. La experiencia nos permite vivir la prehistoria de una forma diferente, relajada y muy divertida para las familias.
Dinolandia y El Bosque Encantado son dos parques en uno que pueden recorrerse en una sola jornada. En total, son más de 50.000 metros cuadrados de naturaleza real entre árboles, senderos y zonas de agua. Y entre todo eso las estrellas son las figuras vegetales por un lado y los dinosaurios animados por otro. El recinto incluye zonas de descanso, áreas de restauración y rincones tranquilos.
Visitar el Bosque Encantado y Dinolandia
El Bosque Encantado organiza actividades educativas destinadas a grupos de niños e incluso a colegios. Disponen de una gran sala adecuada para reuniones, talleres creativos o botánicos, juegos y otras acciones docentes.
Para facilitar la excursión, el recinto dispone de un merendero donde los visitantes pueden organizar su propio picnic con la comida que hayan traído. En el quiosco bar que inaugura la temporada de primavera se pueden disfrutar de nuevos platos de comida, algunos pensados para niños.
Con el buen tiempo, desde el inicio de la primavera y hasta septiembre, el recinto llega a estar abierto los fines de semana hasta altas horas de la noche. El resto del año, los horarios se adaptan a las condiciones.
La visita al Bosque Encantado y Dinolandia puede ser parte de una excursión más larga, ya que en San Martín de Valdeiglesias y alrededores hay mucho que ver. Por ejemplo, dentro de la población está el Castillo de la Coracera, una fortaleza del siglo XV donde se organizan visitas los fines de semana. Muy cerca está el famoso Pantano de San Juan, con sus playas aptas para el baño. Y en el municipio vecino Pelayos de la Presa tenemos el Monasterio cisterciense de Santa María la Real de Valdeiglesias.
El Bosque Encantado está en el municipio de San Martín de Valdeiglesias, apartado de la población. Desde Madrid se llega en coche por la M501, conocida como Carretera de los Pantanos. Desde esta carretera sale un camino de tierra por el que circularemos pocos minutos a baja velocidad. A la entrada del recinto hay un aparcamiento gratuito.