Canciones que escuchamos en un paseo por Madrid

Canciones que escuchamos en un paseo por Madrid Madrid es una ciudad que inspira música. Paseando por sus calles nos vienen a la memoria canciones que fueron compuestas años atrás y que, en algunos casos, fueron grandes éxitos comerciales. La Gran Vía, las fuentes de Cibeles y Neptuno, la Puerta de Alcalá o el parque del Retiro son puntos de la ciudad que parece que llaman a escribir sobre ellos e incluso a poner música a esas letras.

Un vistazo a Spotify nos muestra un buen puñado de canciones que nos pueden acompañar muy bien en un recorrido por el centro. En la plataforma veremos también un recopilatorio llamado Cuando vengas a Madrid, muy adecuado para facilitar las búsquedas. Para escucharlas, se pueden utilizar las tarjetas de regalo Spotify que permiten acceder sin restricciones a un catálogo musical inmenso, sobre Madrid o sobre lo que queramos.

“Cuando llegues a Madrid, chulona mía voy a hacerte emperatriz de Lavapies y alfombrarte con claveles la Gran Vía…” empezaba el chotis de Agustín Lara compuesto en los años 40, que celebraba su admiración por una ciudad que en aquel momento sólo conocía de oídas. Pero hay muchas más canciones que recogen un sentimiento especial por la capital española. Vamos a verlas.

Canciones por las calles

Quizá una de las primeras canciones que nos vienen a la mente cuando pensamos en esta ciudad sea Pongamos que hablo de Madrid, de Joaquín Sabina. Su primera frase la sitúa como el lugar donde se cruzan los caminos. Y en otras canciones se mete en sus calles e incluso en sus líneas de Metro: Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal era el trayecto de la línea 1 que seguía en Caballo de Cartón.

Antonio Flores también se inspiró en algunos rincones madrileños. “Oh, oh, Gran Vía, llevas aquí casi toda la vida”, dijo, a pesar de que la arteria conocida como el Broadway madrileño apenas tiene ciento y pico años de vida, pero a él le parecía que estaba ahí desde siempre.

Los Leño no paraban de deambular por sus calles, pero se quejaban amargamente: “Es una mierda este Madrid, que ni las ratas pueden vivir”. Pero seguía diciendo: “No hagas caso a esta canción, pues todo es mentira”.

Los Mecano hablaban de “una ciudad de alquitrán, hierro, cemento y cristal” en su Madrid. Y sigue diciendo que “Alguna gente no lo puede soportar, yo ya sin humo no sé respirar”.

Desde la Puerta de Alcalá

La canción La pueta de Alcalá tiene especial relevancia para los que buscan música sobre Madrid. Compuesta por el grupo Suburbano, se hizo popular el lanzamiento por Ana Belén y Víctor Manuel, con cientos de miles de copias vendidas, cuando se vendían discos. Su letra hace un breve repaso por la historia de la ciudad, desde la construcción del monumento con Carlos III hasta tiempos actuales.

Muy popular se hizo la canción de Los Refrescos Aquí no hay playa. Con la excusa de que la capital no está bañada por el mar, la letra hace un repaso a todo lo que sí hay en Madrid: Retiro, Casa de Campo, Ateneo, mil cines, mil teatros, mil museos… Complutense, Moncloa, El oso y el madroño, Cibeles, Torrespaña…

Pereza decía a alguien que era su rincón favorito de Madrid, pero no dejaba de citar algunos lugares muy frecuentados como Casa Paco, las noches en Siroco, la terracita de Antón Martín y “ese bar de Tirso que tanto te gusta”.

En todas las canciones suele haber un punto de exageración o de tendencia a tirar hacia dentro. Así lo reconocían los Hombres G en su Madrid, Madrid cuando decían “Es que no soy nada imparcial y no puedo negar que yo soy de Madrid”.

También Loquillo se inspira en la ciudad con su En las calles de Madrid, Ariel Roth con su Bruma en la Castellana o Antonio Vega con su Chica de ayer que dejan recuerdos imborrables para los madrileños apasionados de la música. Y Mikel Erentxun, Los Secretos o Andrés Calamaro.

Otras muchas canciones y muchos artistas nos llevan a Madrid, a sus calles, sus barrios, sus bares, sus parques o rincones que en ocasiones sólo son especiales para el compositor. Todas ellas conforman una banda sonora que apetece volver a escuchar de vez en cuando. Y especialmente cuando recorremos la ciudad.