
Hablamos de parques modernos, construidos todos en el siglo XXI, dos de ellos de grandes dimensiones, otros dos más reducidos. En ellos encontramos elementos característicos de la conducción de aguas que nos recuerdan su origen. Pero todos están pensados para el disfrute del ciudadano, y para romper la monotonía de los edificios y calles con sus jardines.
Tres de los parques están en el barrio de Chamberí, donde nació el primer depósito de aguas allá por la mitad del siglo XIX. Otro más lo encontramos en plaza de Castilla, junto al depósito elevado. Además de la aportación ecológica, también encontramos espacios dedicados a la cultura, como veremos más abajo.
Guía de los 4 Parques del Canal
Parque Ríos Rosas (Sala Canal)

Se trata de un parque pequeño, de unos 2.500 metros cuadrados, con forma triangular. Discurre al otro lado del enrejado que da a la calle y ofrece senderos de corto recorrido, bancos para sentarse, fuentes, vegetación de árboles, arbustos y césped, y hasta un pequeño recinto infantil con columpios. Abre todos los días de la semana, con un horario ampliado los meses de verano.
Parque Bravo Murillo (Jardín Vertical)

Aunque se encuentra en la misma manzana que el Parque Ríos Rosas, no está conectado con él. Cuenta con tres accesos y ofrece un paseo agradable, aunque no muy largo, a la sombra de árboles altos. En su interior encontramos un área de juego infantil y aparatos para calistenia. Pero lo que más destaca es su jardín vertical, apoyado en el muro del mencionado Depósito, compuesto por quince especies diferentes. Aunque se trata de un recinto pequeño, siempre vemos personas sentadas en sus bancos, leyendo, escuchando música o pasando el tiempo.
Parque Tercer Depósito (Deporte y ocio)

Además de sus cientos de árboles, arbustos y praderas de césped, el recinto cuenta con varias láminas de agua que refrescan el ambiente y dan un toque exótico con sus chorros. Un recorrido entre pérgolas y vegetación nos invita a pasear al fresco los días más calurosos. Sin embargo, lo que más se utiliza aquí son sus grandes instalaciones deportivas, gestionadas por Ocio y Deporte Canal, marca de Canal de Isabel II. Ofrecen actividades de fútbol, pádel, atletismo, hockey, vóley playa y patinaje, con miles de usuarios y cerca de 2.000 alumnos en sus diferentes escuelas deportivas. El Parque es el lugar favorito de muchos runners del centro por su pista perimetral de más de 1,2 km.
Parque Cuarto Depósito (Vistas a plaza de Castilla)

Al igual que el anterior, también es un parque grande, con sus 45.000 metros cuadrados de superficie. Se trata de un espacio muy abierto, con buena vista hacia las torres inclinadas de plaza de Castilla. En su parte central hay un estanque rodeado de praderas de césped y por los caminos encontramos pérgolas cubiertas de vegetación que invitan al paseo, además de una bonita rosaleda. En uno de sus extremos se encuentra el Centro de Exposiciones Arte Canal, donde se programan exposiciones temporales de gran afluencia, así como conciertos, talleres, conferencias y otras actividades. Fuera del recinto, con acceso desde la calle Mateo Inurria, hay otra sala de exposiciones de Fundación Canal, que programa muestras gratuitas.
El gran monumento al agua: la espectacular Fuente del Lozoya recuperada
Además de los cuatro parques inaugurados en el siglo XXI, el Canal ha rehabilitado recientemente la Fuente del río Lozoya, enfrente del Parque Bravo Murillo. Este conjunto escultórico embellece la fachada del Primer Depósito, construido en 1854, el que se llenó de agua cuatro años más tarde en una inauguración espectacular para Madrid, con presencia de la reina Isabel II y las autoridades del momento.

La Fuente del Lozoya, recuperada en julio de 2025, es uno de los monumentos más bellos de Madrid. Inaugurada en 1860 con diseño del ingeniero Juan Ribera, el conjunto sirve de homenaje a la construcción de esta gran infraestructura que sirvió para sustituir los antiguos viajes de agua que corrían por la ciudad por este caudal de aguas limpias que bajan desde la Sierra madrileña por kilómetros de conducciones.
El homenaje nos recuerda que miles de trabajadores, algunos de ellos presidiarios carlistas pero también obreros libres, capataces y bestias de carga, construyeron presas, acueductos, desmontes, terraplenados, sifones, almenaras y fuentes para crear una vía de comunicación acuática que ha abastecido a los madrileños desde hace más de un siglo y medio.