Cava Baja, 50 bares en 300 metros

Cava Baja La Cava Baja es una calle del viejo Madrid, en pleno barrio de La Latina, que discurre entre la plaza de Puerta Cerrada y la plaza del Humilladero. En su recorrido encontramos unos 50 bares.

Históricamente la Cava Baja fue un lugar muy relacionado con el comercio del Mercado de la Cebada. El mercado está a pocos pasos de allí y generaba mucha animación en la zona.

La Cava fue punto de parada de las diligencias que llegaban a Madrid y por eso se establecieron allí gran cantidad de posadas y tabernas. Algunas de ellas han pervivido hasta hoy, como la Posada del León de Oro o la Posada de la Villa.

Muchos bares en la Cava Baja

Aunque ya no es lugar de comercio ni de llegada de transportes, la oferta de tabernas y restaurantes de la Cava Baja ha crecido enormemente. Hasta el punto de que prácticamente todos sus locales están destinados a este fin.

Cava BajaHasta 50 bares y restaurantes puedes contar a derecha e izquierda en un paseo por los 300 metros que aproximadamente mide la Cava Baja: Lamiak, La Potente, Casa Lucio, Taberna Los Huevos de Lucio, Julián de Tolosa, Casa Lucas, El Schotis y muchos más. Pocas calles del mundo pueden presumir de tal densidad tabernera como la Cava Baja.

Cuando vayas encontrarás que no son 50, sino alguno más o alguno menos. Pero siempre por ahí. Y donde antes tenías un bar ahora tienes otro. Y es que en esta calle los cambios son muy habituales.

A lo largo de la historia se han abierto y cerrado incontables establecimientos en esta calle, casi todos relacionados con el comer y el beber. Por ejemplo, la Posada de la Villa data de 1642. Y en el local donde ahora abre sus puertas Casa Lucio estuvo la Posada de San Pedro, que ya existía en 1720, y después el histórico Mesón del Segoviano.

Una calle de moda

En 1962 abrió el bar restaurante El Schotis, que ofreció platos castellanos durante más de medio siglo. Por un tiempo cerró, pero volvió a abrir con el interior renovado aunque conservando su estética antigua. Hoy la mayoría de los bares son jóvenes, pero todavía quedan algunos con solera. Y queda la tradición del público de ir rondando de bar en bar por toda la longitud de la calle.

Bares de Madrid La afluencia de público ha ido variando al hilo de las modas. En la actualidad, y desde hace ya más de 20 años, podemos decir que la Cava Baja se encuentra en un buen momento de presencia de madrileños y visitantes. Es verdad que buena parte de los vecinos lo consideran malo por las molestias de ruidos y alborotos que ocasiona.

Vemos público toda la semana, a mediodía y por la noche. Pero el fin de semana toda la calle se atiborra de gente, tanto para el aperitivo como en el tapeo previo a las copas. Podemos decir que se forma un espectáculo de animación semanal propio de las fiestas del año. Los que son de la zona suelen preferir la tranquilidad de un miércoles al jaleo de un sábado.

Por qué la Cava Baja se llama así

La palabra cava viene de que por aquí discurría un foso que defendía la muralla de Madrid. Antiguamente esta cava salía un poco más allá de la Puerta de Moros, más abajo que la Cava Alta, de ahí su nombre.

Cuando el foso fue rellenado, la vía pasó a llamarse Cava Baja de San Francisco. Hay que recordar que en esta zona hay muchas referencias a este santo, como la basílica de San Francisco el Grande. Pero a partir de 1835 se suprimió la referencia  y quedó simplemente como Cava Baja.

La Cava Baja se señala con el número 9 en este mapa del barrio de La Latina.

La Latina