
La Basílica Pontificia de San Miguel, de estilo barroco con influencia italiana, ocupa un espacio reducido. Parece como apretado por los edificios colindantes, como suele suceder en los barrios más céntricos de las ciudades antiguas. Mirando su fachada principal da la impresión de haber crecido a lo alto por necesidad.
Las fotos no le suelen hacer justicia por la dificultad de encontrar un buen encuadre que la abarque completa. Pero la visita merece la pena por su valor histórico y por lo acogedora que resulta.
El nombre de la basílica de San Miguel
Se terminó de construir en 1754 y en un principio se llamó Iglesia de los Santos Justo y Pastor. El nombre se debía a que así se llamaba la iglesia que hubo aquí antiguamente, desde antes de 1202, destruida por un incendio en 1690.

En el exterior de la basílica de San Miguel llama la atención la fachada en forma convexa. Si se hizo así fue probablemente para adaptarse a un espacio escaso. Esculturas en hornacinas, adornos en relieve, dos campanarios y una gran puerta de madera decoran la portada.
En el interior tenemos una sola nave con capillas laterales y un ábside semicircular decorado con gusto. La mirada se distrae con las formas y pinturas de las bóvedas y con la contemplación de un espacio que aparenta gran amplitud gracias a un diseño arquitectónico pensado para ello.
Visitar la basílica de San Miguel
En el recorrido por los pasillos encontraremos muchos motivos para detenernos. Por ejemplo, el Santo Niño de la Gracia, figura anónima del siglo XVIII. También la Capilla de las Sagradas Imágenes o la Capilla de San Josemaría Escrivá de Balaguer. La imagen del Cristo de la Fe y del Perdón, del siglo XVIII, obra del escultor Luis Salvador Carmona, sale en procesión cada Domingo de Ramos.

La visita a la basílica puede completarse, por su proximidad, con un paseo por Puerta Cerrada, de la que ya hemos hablado aquí. Por el otro lado llegamos a la plaza de la Villa, que alberga los edificios civiles más antiguos de la ciudad, así como la Casa de la Villa. Desde aquí, por la calle Mayor, tenemos a pocos pasos el popular Mercado de San Miguel.
La basílica de San Miguel está en la calle San Justo 4, señalada con el número 10 en el mapa del Madrid de los Austrias.
