
La foto típica se hace desde la calle de Alcalá, frente al torreón que hace esquina con Gran Vía. Pero también es muy apreciada la que se puede tomar desde la Azotea del Círculo de Bellas Artes, acompañada de los tejados del centro de Madrid.
El Edificio Metrópolis contiene una gran cantidad de elementos curiosos, pequeños secretos y una larga historia que merece conocerse. Por su ubicación, sus adornos y su arquitectura, su valor es incalculable. Tras la última y sonada reforma, el inmueble alberga un club privado, un pequeño hotel de lujo y varios restaurantes.
La reforma del Grupo Paraguas: hotel, restaurantes y club privado
El Edificio Metrópolis se levantó entre 1907 y 1911 sobre el solar donde había estado la famosa Casa del Ataúd. Este viejo edificio se llamaba así por la forma de la parcela en que se encuentra, lo que condicionó su configuración actual. Por entonces se iniciaba la construcción de la Gran Vía y el nuevo edificio se convertía en el más alto de la ciudad con sus 45 metros.
Su primer propietario fue la compañía de seguros La Unión y el Fénix Español, que colocó sobre su cúpula su figura del Ave Fénix, símbolo de la empresa. Por eso desde su inauguración el inmueble se llamó Edificio de la Unión y el Fénix. En 1972 la aseguradora Metrópolis adquirió el inmueble.
A partir de entonces fue la compañía Metrópolis la que ocupó el edificio y la que se encargó de mantenerlo. Y, como podemos suponer, la que dio nombre al edificio. Durante varias décadas tuvo este uso. Pero en los últimos años el grupo de restauración Paraguas lo adquirió y los elegantes objetos que adornaban su interior salieron a subasta.
Desde 2026 el inmueble es explotado por el Grupo Paraguas, que aprovecha su privilegiada situación y su icónica fama como uno de los edificios más admirados de la ciudad. Su interior ahora está dedicado a la gastronomía, el hospedaje y otras actividades. El hotel cuenta con 19 suites exclusivas. En cuanto a la gastronomía, son varios los restaurantes que alberga, dos de ellos en planta calle y sótano abiertos al público. El resto de restaurantes, ubicados en las plantas superiores, así como algunas salas y la terraza en la azotea, se reservan para los socios del club privado.
El Edificio Metrópolis por dentro y por fuera
Desde dentro se pueden admirar las vidrieras de la prestigiosa firma Maumejean. La estructura del edificio consta de seis plantas y dos sótanos. El interior de la cúpula y la azotea han estado desaprovechadas hasta ahora, ya que la aseguradora no les daba un uso específico. Sin embargo, ahora la primera se dedica a coctelería privada y la segunda a restaurante del club.
Ahora bien, lo que más destaca del Edificio Metrópolis es su aspecto exterior. Su aire afrancesado de estilo neorrenacentista llama la atención incluso entre la gran cantidad de monumentos madrileños.
En la fachada destacan los pares de columnas corintias y especialmente esa cúpula de pizarra extraordinariamente adornada con 30.000 panes de oro de 24 kilates. A la luz del sol brilla más que ningún otro edificio de su entorno. Y por la noche 205 focos le otorgan una iluminación espectacular.
Por la superficie de las fachadas se distribuyen varios grupos escultóricos que aumentan aún más su valor. El principal es el situado al pie de la cúpula, obra de Mariano Benlliure. Otras esculturas son alegorías del Comercio, la Agricultura, la Industria y la Minería.
Una Victoria Alada sobre el Edificio Metrópolis
Sobre la cúpula estuvo inicialmente la figura del Ave Fénix, símbolo del primer propietario del inmueble. Tras su venta a la compañía Metrópolis, la figura fue trasladada de lugar y hoy adorna los jardines de la sede de Mutua Madrileña en el número 33 del Paseo de la Castellana.

La figura que podemos ver en la actualidad es una Victoria Alada obra de Federico Coullaut-Valera, autor de otras obras expuestas en Madrid como las esculturas del monumento a Cervantes en plaza de España o la ninfa que adorna la Rosaleda del Parque del Oeste. La Victoria Alada fue un encargo de la compañía Metrópolis en 1975. Con el nuevo cambio de propietario parece que se mantiene en su lugar.
Aunque el Edificio Metrópolis fue una de las primeras construcciones de la Gran Vía y es el primer edificio que nos encontramos cuando llegamos desde la calle de Alcalá, lo cierto es que el número 1 lo ocupa el Edificio Grassy, también muy peculiar.
El Edificio Metrópolis está en la calle de Alcalá, 39, haciendo esquina con Caballero de Gracia. En el mapa de Qué ver en Madrid en 10 pasos se encuentra entre los números 4 y 5, frente al Círculo de Bellas Artes.
