
Construido a mitad del siglo XIX, se suele calificar como un magnífico ejemplo de las construcciones palaciegas isabelinas. Su eclecticismo artístico combina las influencias del Renacimiento italiano con otros toques más propios de la arquitectura madrileña.
Ubicado en una zona peatonal privilegiada, junto a la Puerta del Sol, el público transita incesantemente ante su fachada, a veces indiferente a su presencia centenaria. Pero últimamente está cobrando mayor atención, puesto que se ha convertido en un interesante centro de arte.
Los usos del Palacio de Gaviria
El Palacio de Gaviria fue mandado construir por el marqués de Gaviria. El diseño, de estilo renacentista italiano, correspondió al arquitecto Aníbal Álvarez Bouquel, que concluyó las obras en 1847. La inauguración en 1851 con un baile al que asistió Isabel II redobló la importancia del inmueble.
Manuel Gaviria y Douza, marqués de Gaviria, fue un destacado financiero de la época isabelina que participó en la creación del Banco de Isabel II. Entre sus amigos se contaba el marqués de Salamanca y la propia reina. Eligió ubicar su palacio en la calle Arenal por ser zona de moda entre la alta sociedad de su tiempo.
El Palacio de Gaviria comenzó siendo residencia privada en el siglo XIX, pero con el tiempo ha conocido otros usos. Su magnífico salón de baile ha sido escenario de numerosos eventos y una parte del inmueble ha albergado un centro comercial.
Desde finales del siglo XIX experimentó diversas reformas que transformaron tanto su interior como su fachada. Entre otros ocupantes, en los años 80 del siglo XX aquí estuvo el Centro Asturiano de Madrid. Desde los 90 fue muy popular una discoteca en su interior, haciendo competencia a la vecina Joy Eslava.
Centro de Exposiciones
También en la segunda mitad del siglo XX el Palacio albergó un conocido centro comercial con tiendas de decomisos. Muchos madrileños y visitantes compraron aquí relojes digitales y su primer spectrum, así como joyas, ropa vintage y otros artículos. Entre sus locales hubo asociaciones culturales y escuelas de arte. Pero ese centro comercial terminó cerrando ya entrado el siglo XXI, con la pandemia del covid 19.
Durante años la parte noble del edificio permaneció cerrada. En 2017 volvió a abrirse para albergar exposiciones de arte, convirtiéndose en un foco cultural importante en la ciudad, ya que se ofrecieron exposiciones de mucho interés. Por ejemplo, aquí pudimos ver un recorrido por la obra de Tamara de Lempicka, o las exhibiciones de piezas de Escher y Alphonse Mucha.
Tras una rehabilitación interna, el Palacio de Gaviria volvió a abrirse al público en marzo de 2026. Ahora acoge la exposición permanente Dalí infinito, una colección de 14 esculturas que el artista de Figueras realizó en los años 70. Se trata de una oportunidad única de explorar una faceta poco conocida de Salvador Dalí, emprendida cuando sus cuadros eran ya referencias en el mundo de la cultura. Además, la exposición incluye un conjunto de dibujos originales y la célebre serie gráfica dedicada a la Divina Comedia de Dante.
Los visitantes de la exposición pasarán igualmente por la tienda del palacio, Gaviria Art Store, que sirve de salida del recorrido. Esta salida da a la travesía del Arenal, el lateral del edificio. Además de lo anterior, el Palacio mantiene abiertos los cinco locales comerciales que dan a la calle Arenal.
Un Palacio histórico
Protegido por Patrimonio Cultural debido a su valor histórico, el Palacio está organizado en torno a dos patios. Es el interior de la planta noble el que conserva elementos de mayor valor.
Por ejemplo, su gran escalera principal que da acceso a la planta alta, con dos estatuas colocadas en sendas hornacinas. También los techos decorados con pinturas de Joaquín Espalter, en la escalera y en el Salón de Baile, que es quizá su estancia más destacada.
Visto desde el exterior, la planta baja tiene lo que llaman aspecto almohadillado. El resto de plantas lucen ladrillo rojo, mientras que las ventanas de la primera tienen balcones rematados por frontones curvos.
Si miramos hacia la azotea podemos ver un adorno en piedra con un escudo y una corona, flanqueados por dos animales. En la fachada lateral, que da a la travesía del Arenal, hay un gran balcón cerrado, realizado en piedra, justo encima de la puerta de la Gaviria Art Store.
Dónde está el Palacio de Gaviria
El Palacio de Gaviria está en la calle del Arenal 9, haciendo esquina con la travesía del Arenal. Se encuentra a medio camino entre la Puerta del Sol y la plaza de Isabel II, es decir, entre las estaciones de Metro Sol y Ópera.
Un paseo por esta calle peatonal nos ofrece otras visitas interesantes. Para empezar, ambos lados están repletos de locales comerciales con una oferta variadísima, que incluye gastronomía y tiendas de souvenirs. Junto al Palacio sigue estando el Teatro Eslava, que enlaza con el callejón de San Ginés donde está la mítica chocolatería. También a su lado está la antiquísima iglesia de San Ginés.
En el recorrido Qué ver en Madrid en 10 pasos, el Palacio queda de camino entre los pasos 1 y 2.