
La Biblioteca Nacional conserva ejemplares de todos los libros publicados en España. Eso ya parece una tarea desmesurada. Pero además guarda una valiosa colección de incunables, manuscritos, estampas, dibujos, fotografías, grabaciones sonoras, partituras, etcétera. La institución cuenta con una segunda sede en el campus de Alcalá de Henares, que funciona como extensión de los depósitos de la sede principal.
El edificio es un gran atractivo para el paseante, aunque no vaya a entrar a usar sus fondos bibliográficos. Le da mayor solemnidad a una avenida ya de por sí monumental por la cantidad de palacios que alberga. Además, las esculturas a su entrada lo hacen más atractivo y enigmático.
Consultar la Biblioteca Nacional
Es posible consultar estos fondos siempre que se disponga de un carnet de lector o de investigador. Todos los días estudiantes e investigadores ocupan las salas de lectura y pasan horas de trabajo. El sistema de consulta de libros es ágil y sencillo, pero bajo ningún concepto los fondos pueden salir de la Biblioteca.

El origen de la Biblioteca Nacional está en la Real Biblioteca Pública fundada por Felipe V en 1711, entonces propiedad de la Corona. Los impresores debían depositar un ejemplar de los libros que se imprimían en España, constituyéndose así el depósito legal. En 1836 la institución pasaría a depender del ministerio de la gobernación con su nombre actual.
En el solar sobre el que se asienta se encontraba el antiguo convento de Agustinos Recoletos, construido en 1620. Por desgracia, el convento fue derribado hacia la mitad del siglo XIX tras la desamortización de Mendizábal. En ese convento vivieron y murieron en el siglo XVII dos personalidades, como dicen sendas placas situadas en la verja del recinto.
Uno de ellos fue el escritor y diplomático Saavedra Fajardo, que escribió Idea de un príncipe político cristiano, representada en cien empresas. El otro fue el arquitecto Fray Lorenzo de san Nicolás, que reconstruyó el claustro de San Jerónimo el Real.
Un edificio monumental
Para el visitante que quiere conocer Madrid, el edificio de la Biblioteca Nacional es una de las paradas más interesantes. Tanto por la belleza del edificio como por el incalculable valor de lo que custodia en su interior. Además, la parte trasera del inmueble alberga el Museo Arqueológico Nacional.
El edificio de la Biblioteca Nacional, declarado Bien de Interés Cultural, se inauguró en 1892, coincidiendo con el IV Centenario del descubrimiento de América. Su diseño arquitectónico seguía los planos del Museo Ideal establecidos por Durand en 1802, utilizando simetrías y patios cuadrados.
Lo primero que llama la atención es el pórtico de entrada, al paseo de Recoletos, de estilo clásico y con forma de templo columnado. Dispone de tres puertas en forma de arco cerradas por unas rejas con funciones prácticas y decorativas. Encima, una línea de ocho columnas adorna el balcón.
Sobre las columnas, un magnífico frontón alegórico tallado por Agustín Querol representa el Triunfo de las Ciencias y de las Artes. Para adornar más la fachada se colocaron medallones con las efigies de Calderón de la Barca, Fray Luis de León, Quevedo, Garcilaso de la Vega y otros personajes ilustres de la cultura española.
Visitar la Biblioteca Nacional
En la escalera de acceso pasaremos junto a las esculturas que decía más arriba. Se trata de San Isidoro, Alfonso X, Luis Vives, Lope de Vega, Cervantes y Nebrija. Junto a estos personajes las fotos resultan de lo más curiosas. Ya en el zaguán de entrada veremos las dos esculturas que lo adornan, una de Isabel II y otra de su marido Francisco de Asís de Borbón.
Si nos adentramos un poco más llegaremos a la escalera principal, doble y toda de mármol. En su base descansa la escultura de Marcelino Menéndez Pelayo, director de la Biblioteca entre 1898 y 1912. En una visita guiada también podremos admirar la Sala del Patronato, donde se reúne este organismo, y el Salón Italiano, espacio polivalente de actividades y exposiciones.
Para visitar la Biblioteca existen varias opciones. Constantemente la Biblioteca Nacional organiza en distintas salas exposiciones temporales relacionadas con el mundo del libro. Son siempre gratuitas y de libre acceso. Asimismo, el visitante tiene la posibilidad de realizar una visita por libre al edificio dentro de los horarios de apertura, generalmente de lunes a viernes. Para realizar la visita guiada por el edificio habrá que inscribirse previamente.
La Biblioteca Nacional está en el paseo de Recoletos 20, junto a la plaza de Colón. Metro Colón.