Monasterio de la Encarnación, siglos de historia

Monasterio de la Encarnación El Real Monasterio de la Encarnación es un convento de monjas agustinas recoletas que atesora siglos de historia y arte. Está situado junto a la plaza de Oriente, a pocos pasos del Palacio Real y bastante cerca del Monasterio de las Descalzas Reales, de similares características.

Declarado Bien de Interés Cultural, se construyó a principios del siglo XVII y su estado de conservación es excelente. En la actualidad es un símbolo del Madrid de los Austrias y un destino imprescindible para los amantes del arte y la historia.

El Monasterio de la Encarnación se puede visitar en un recorrido guiado que nos transporta al barroco arquitectónico madrileño, heredero de los diseños del Monasterio del Escorial. Salas como la Sacristía, el Relicario o el Salón de Reyes exhiben una gran cantidad de obras de arte dignas de los mejores museos.

Fundado por una reina

Fue la reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III, quien quiso fundar un monasterio cerca del Alcázar para poder retirarse a orar y meditar. De hecho, ordenó construir un pasadizo elevado que uniera ambas construcciones para pasar de las estancias reales a la iglesia sin necesidad de salir al exterior.

Monasterio de la Encarnación
Iglesia dentro del Monasterio

En 1611 se colocó la primera piedra del monasterio, y en 1616, cuando la reina ya había fallecido, las primeras monjas tomaron posesión del convento. El monasterio se convirtió rápidamente en un importante centro religioso y social, donde algunas damas de la alta nobleza ingresaban como monjas.

El conjunto fue diseñado por los arquitectos Juan Gómez de Mora y Fray Alberto de la Madre de Dios, siguiendo los modelos arquitectónicos de Juan de Herrera. Por eso en algunos aspectos puede recordarnos al Monasterio del Escorial. Su fachada principal, de estilo sobrio y elegante, contrasta con la riqueza decorativa del interior.

El pasadizo de comunicación se inhabilitó como consecuencia del incendio del Alcázar de 1734. Tras la construcción del Palacio Real, el arquitecto madrileño Ventura Rodríguez completó la decoración de la iglesia, que es uno de los espacios que hoy más admiran los visitantes.

Ya a principios del siglo XIX se reformó la plaza de Oriente y sus aledaños. En la actualidad, el Monasterio de la Encarnación sigue siendo un convento de clausura, donde las monjas agustinas recoletas llevan una vida de oración y contemplación. Sin embargo, algunas áreas del monasterio abren al público a determinadas horas, permitiendo a los visitantes admirar su belleza arquitectónica y artística.

Arte en el Monasterio de la Encarnación

El Monasterio de la Encarnación alberga una impresionante colección de obras de arte, incluyendo pinturas, esculturas, tapices, reliquias y objetos litúrgicos. Destacan las pinturas y esculturas de José de Ribera el Españoleto, Luca Giordano, Vicente Carducho, Zacarías González Velázquez y Gregorio Fernández, entre otros.

Monasterio de la Encarnación
Relicario

Durante la visita se pasa por diversos pasillos repletos de cuadros, por la sacristía y por un claustro que ofrece espacio abierto al interior del conjunto. Una de las joyas del monasterio es el Relicario, sala que contiene una importante colección de reliquias rescatadas de otros lugares de Europa, incluyendo la famosa reliquia de San Pantaleón.

Otro de los espacios destacados es el Salón de Reyes, donde se exhiben pinturas de distintos personajes de la Casa de Austria, como Felipe III. El Coro es la sala donde las monjas acuden a sus rezos y que podemos visitar cuando se han retirado. Aquí destaca el cuadro de la última cena y el mobiliario antiguo.

La visita suele terminar en la Iglesia. Este espacio fue redecorado por Ventura Rodríguez en el siglo XVIII, incorporando elementos muy vistosos, como las largas columnas de mármol, los adornos de las bóvedas o las pinturas del techo. Sin embargo, mantuvo la estructura original del edificio.

Visitar el Monasterio de la Encarnación

El espacio verde que precede a la entrada al monasterio alberga la estatua en bronce de Lope de Vega, que no guarda relación con el conjunto. Realizada en 1902 por Mateo Inurria para celebrar la Coronación de Alfonso XIII, estuvo situada en la glorieta de San Bernardo (hoy de Ruiz Jiménez) y en la de Rubén Darío antes de instalarse en la plaza de la Encarnación hacia 1965, más o menos cuando el monasterio se abrió al público.

Museos de Madrid
Salón de Reyes

El Monasterio de la Encarnación es un lugar lleno de historia, arte y espiritualidad. Una visita a este monasterio es una oportunidad única para sumergirse en el pasado de Madrid y admirar la belleza de su patrimonio cultural.

Se puede visitar de martes a domingo en los horarios establecidos por Patrimonio Nacional. Aunque la entrada puede adquirirse en la misma puerta, es recomendable comprarla online con antelación para evitar sorpresas. Especialmente si vamos a ir en fin de semana o festivo.

El conjunto se encuentra en la plaza de la Encarnación, contigua a la plaza de Oriente. En un recorrido por la zona nos puede interesar también visitar otras atracciones igual de importantes. Por ejemplo, el mencionado Palacio Real, los Jardines de Sabatini, la Catedral de la Almudena, la Galería de las Colecciones Reales o los Jardines del Campo del Moro.