Matadero Madrid: guía para visitar el templo de la cultura

Matadero Madrid Con el nombre de Matadero Madrid es como se conoce el Centro de Creación Contemporánea del Área de Cultura, Turismo y Deportes del Ayuntamiento de Madrid. Situado junto a la plaza de Legazpi, aquí muchos jóvenes artistas encuentran un lugar donde desarrollar sus ideas.

También los ciudadanos encuentran en el recinto espacios para múltiples usos. Acuden a conciertos en la plaza, a la siempre activa Casa del Lector, al invernadero y sus cuatro microclimas, a las incontables exposiciones que se programan, así como cine, mercados y otras actividades.

La gran cantidad de naves industriales y otros edificios que en su día sirvieron para abastecer de carne y otros alimentos a los madrileños se ha reconvertido en usos culturales al lado del gran parque del siglo XXI que es Madrid Río.

Un poco de historia: el antiguo matadero municipal

Las instalaciones del matadero se dedicaban a la preparación y suministro de carnes a la ciudad. Y también de otros productos, por lo que se convirtió en un gran mercado central. Se construyeron en esta zona de Arganzuela porque entonces se encontraban en el límite de la ciudad, casi fuera.

Ya había habido otros mataderos en Madrid, desde que se organizó el gremio de carniceros. Uno de ellos estuvo en la Casa de la Carnicería, en la actual plaza Mayor. Conocemos también el que estuvo en la Ribera de Curtidores, por donde hoy baja el Rastro, palabra relacionada con la matanza del ganado.

Matadero Madrid
Depósito de aguas

De la Plaza Mayor a la Puerta de Toledo

Con el crecimiento de la ciudad, se hizo necesario sacar estas instalaciones a un barrio un poco alejado del centro. Así, en el siglo XVII hubo un matadero en la Puerta de Toledo, sobre cuyos terrenos estuvo activo el mercado del pescado hasta tiempos muy recientes. Pero el crecimiento de Madrid era imparable y se hacía necesario, por razones de higiene, contar con un mercado más moderno y más alejado del centro.

Así, en 1911 se empezaron a construir las naves del complejo de Arganzuela, en unos terrenos más periféricos junto al río Manzanares. Tras varios años de trabajos, los primeros edificios se inauguraron a partir de 1924 mientras el recinto seguía creciendo.

Naves para diferentes usos

Se levantaron decenas de naves de gran tamaño destinadas a distintos usos, siempre relacionados con la gestión de productos alimenticios. Y en concreto con la matanza del ganado. El diseño del complejo se debe a Luis Bellido y González, arquitecto municipal, responsable también de otras obras en la capital y en otras ciudades. Por cierto, un busto de Bellido adorna el espacio de entrada al recinto, frente a la Casa del Reloj, como reconocimiento a su legado arquitectónico en la ciudad.

En los edificios destaca el estilo neomudéjar, característico de la arquitectura industrial de principios de siglo XX. Las instalaciones fueron entrando en servicio paulatinamente y estuvieron en uso durante décadas, hasta su cierre definitivo en 1996.

Actualmente el abastecimiento de carnes y de otros productos como frutas y pescados pasa por puntos a las afueras de la capital. Uno de ellos es Mercamadrid, donde se encuentra el Mercado Central de Carnes, pero hay toda una red de mataderos privados en la periferia de la Comunidad y en provincias limítrofes.

Qué ver en Matadero

Son muchas las opciones que encuentra el ciudadano que se anima a dar una vuelta por Matadero Madrid. En sus muchas naves está activa una programación de exposiciones, teatro, festivales, música en vivo, cine y proyectos audiovisuales, conferencias, conversaciones y talleres, residencias para artistas, programas educativos y actividades para familias.

Matadero Madrid
Plaza de Matadero

Uno de sus espacios destacados es Madrid Artes Digitales, un centro de exposiciones inmersivas que atrae mucho público a la Nave 16. En este lugar la tecnología de vanguardia se aplica a la creación artística. Entre las exposiciones que ya se han visto están La leyenda del Titanic, Los últimos días de Pompeya y Cleopatra, la exposición inmersiva.

En las antiguas neveras y la caldera del matadero se creó la Cineteca, con tres salas de proyección y espacios polivalentes. Que sepamos, es la única sala del país dedicada casi en exclusiva al cine documental y alternativo. Cineteca es, además, la responsable del ciclo de Cine de Verano que se desarrolla en la Plaza de Matadero.

Diseño, artes escénicas y lectura

Por su parte, la Central de Diseño es el epicentro de exposiciones de diseño gráfico, de espacios y de producto. Las prácticas artísticas socialmente comprometidas tienen su espacio en Intermediae, que toca temas como la ecología, la infancia, la participación ciudadana, la mediación cultural o el derecho a la ciudad.

La Nave 10 Matadero es el nuevo espacio teatral, en las salas que utilizaba las Naves del Español, dedicado a la creación dramática contemporánea. A su lado, en la Nave 11, la sala Fernando Arrabal acoge el Centro Danza Matadero, dedicado íntegramente a esta disciplina artística, mientras que la Nave 16.1 están sus salas de ensayo y las oficinas del Centro. La Nave 16 también es el espacio del Centro de Residencias Artísticas, que apoya al tejido creativo de Madrid.

Casa del Lector, Centro de Creación Contemporánea
Casa del Lector

Otro de los espacios destacados es la Casa del Lector, donde experimentar con la lectura, sus nuevas manifestaciones, su promoción o la formación de sus intermediarios. Exposiciones, conferencias, cursos formativos, talleres de creación y fomento de la lectura, y artes escénicas sirven para relacionar el público general con el mundo profesional.

La Casa del Reloj y el Invernadero

Dentro del recinto de Matadero Madrid es fundamental la plaza, un gran espacio abierto entre las naves que ofrece múltiples posibilidades. Aquí es donde se sitúa, a final de año, una pista de hielo muy popular entre los madrileños. También es el lugar donde, todos los meses, se colocan los puestos del Mercado de Productores, que recupera los valores de la alimentación tradicional y el producto de proximidad.

Pero el edificio más destacado, el primero al que se nos van los ojos cuando nos acercamos, es la Casa del Reloj. El reloj que le da nombre se sitúa en un torreón vistoso que preside el área de entrada al recinto. Es la sede del Centro Cultural Casa del Reloj, que ofrece exposiciones, talleres, representaciones teatrales y conciertos, así como una cafetería. También alberga la Junta Municipal del Distrito de Arganzuela.

Otro hito importante lo encontramos en el Invernadero. Se trata de un curioso pabellón de cristal diseñado y construido también por Luis Bellido entre 1908 y 1928. Conocido popularmente como nave de las patatas, en 1992 se acondicionó para su uso como invernadero. Entre láminas de agua, fuentes y acuario con peces encontramos cuatro microclimas con plantas: dos tropicales, uno subtropical y uno desértico.

Invernadero de Arganzuela
Interior del Invernadero

Entre los muchos edificios que hay en Matadero, vemos, precisamente frente al Invernadero, el Teatro Corral Cervantes. Construido a imitación de los corrales de comedias del siglo XVI, está pensado para representaciones de teatro clásico. Sin embargo, últimamente lo hemos visto abandonado y muy necesitado de una puesta punto. Mientras tanto, su actividad se desarrolla en una de las naves del recinto.

Llegar a Matadero

Si quieres tomar algo en tu visita, la Cineteca acoge La Cantina, para comer sano y casero con un toque gourmet, con una terraza muy apetecible en los días de buen tiempo. Fuera del recinto, en el paseo de la Chopera encontramos algunos restaurantes con terraza con solo cambiar de acera. Y si nos internamos por los caminos de Madrid Río, veremos alguna terraza en la ribera.

Para acceder a Matadero Madrid hay varias opciones. Una de ellas es la entrada de plaza de Legazpi, donde se encuentra el antiguo depósito de aguas que hoy es una de las imágenes características de la institución. Otra es la gran puerta del paseo de la Chopera 10, donde la Casa del Reloj. Y otra es la puerta del número 6, a muy poca distancia de la anterior.

Además, está abierto el paso desde los caminos de Madrid Río, con lo que el recinto se abre a más opciones de ocio al aire libre. Muy cerca quedan, por ejemplo, las plataformas con chorros de agua que conocemos como playa urbana, la zona de toboganes y el espectacular puente monumental de Arganzuela.