
También es un enclave cultural, dada la cantidad de monumentos que alberga y la presencia en uno de sus extremos de las instalaciones de Matadero Madrid. Además, sirve ya de referencia para contemplar y acceder al Madrid monumental.
Uno de los principales valores de Madrid Río es el reequilibrio ecológico que supone para la capital. A esto hay que sumar la incorporación de la Casa de Campo al centro de la ciudad, así como la recuperación del Manzanares como uno de sus ejes vertebradores.
Madrid Río reinventa la ciudad
Donde antes había una gran arteria gris plagada de coches, ahora el madrileño encuentra un paisaje casi idílico. Zonas verdes, instalaciones deportivas, terrazas para tomar algo a la sombra de los pinos, puentes curiosos que apetece cruzar y hasta una playa para refrescarse en verano se ofrecen a vecinos y visitantes, que acceden libremente a sus múltiples atractivos.
Las obras de soterramiento de la M-30 se realizaron entre 2004 y 2007. Esto dejó el terreno libre para la actuación en superficie. Entre los años 2007 y 2011 se llevó a cabo todo el ajardinamiento y resto de actuaciones para crear el parque que conocemos hoy.
La última actuación se centró en el tramo que ocupaba el estadio Vicente Calderón. Una vez demolido, en parte de los terrenos se levantaron modernos edificios de viviendas, con un espacio abierto en medio que ofrece un gran desahogo. La zona más próxima al río sirvió para dar continuidad al parque en este punto, por donde los paseantes pueden recorrer sus caminos rodeados de nuevos pinos sin interrupciones.
En 2016, Madrid Río recibió el Veronica Rudge Green Prize de Harvard. El premio, que se otorga cada dos años, reconoce el valor del proyecto por contribuir de manera significativa al ámbito público y la mejora de la calidad de vida urbana.
Qué ver y hacer en Madrid Río
A lo largo de aproximadamente siete kilómetros, quizá lo más demandado de Madrid Río sea su larguísima senda. La vereda se recorre continuamente en bicicleta, patinando, corriendo o simplemente paseando. Pero, además, este parque lineal ofrece una gran variedad de opciones de esparcimiento y ocio.
Una opción moderna e instructiva es seguir la audioguía gratuita que el Ayuntamiento de la capital pone a disposición de los ciudadanos y visitantes. Se ofrece en español y en inglés y se puede acceder a través de códigos QR. Sus explicaciones nos permiten conocer detalles de los puntos destacados del parque, como la Puerta del Rey, los Jardines de la Virgen el Puerto, algunos de sus múltiples puentes o las instalaciones de Matadero.
Muy interesante resulta el Espacio Madrid Calle 30 & Madrid Río, inaugurado en 2025 en el paseo de la Chopera, junto al Invernadero. Este centro ofrece un repaso a los 50 años de historia de la M30 y la creación del parque Madrid Río sobre sus túneles en la parte oeste. Incluye maquetas de las tuneladoras que trabajaron en el proyecto, una maqueta gigante del centro de la ciudad y recursos audiovisuales sobre el soterramiento. Además, funciona como centro divulgativo a través de charlas, visitas guiadas, talleres y otras actividades gratuitas.
Los puentes de Madrid Río
Para que un río sirva de unión a sus dos márgenes es necesario contar con una buena red de puentes que lo crucen. Madrid Río dispone de unas 30 pasarelas, presas y puentes que le dan dinamismo y atractivo a todo el ámbito.

Algunos puentes son históricos y ahora, con la nueva configuración del terreno, han cobrado más visibilidad e importancia. Por ejemplo el Puente de Segovia, de 1584, que se ha rodeado de estanques y jardines para embellecerlo. También el Puente de Toledo (1727) entre la glorieta de Pirámides y la de Marqués de Vadillo, el Puente del Rey que da acceso a la Casa de Campo, el de la Reina Victoria (1909) un poco más al norte o el de los Franceses (1862).
Junto a estos, se han incorporado algunos pasos de gran valor. El más destacado es el Puente de Arganzuela, también llamado pasarela Perrault por el arquitecto que lo diseñó. Se construyó en 2011 con una longitud de 278 metros y una forma cónica en dos tramos. La imagen de este puente plateado que emerge entre el verdor de los árboles se ha convertido en una postal representativa de la ciudad.
A la altura de Matadero y el invernadero contiguo, se han construido dos puentes gemelos para cruzar el río. Son peatonales y sus techos abovedados están decorados con mosaicos de vidrio reciclado. Además hay otras muchas pasarelas y presas, como el Puente de Bolas, la Pasarela de la Princesa, la de Casa de Campo, la de la Playa, el Puente Oblicuo, el Puente verde en Y también llamado Puente de Andorra o la Pontona Norte.
Deportes y ocio
Madrid Río es también un lugar idóneo para el deporte. Lo que más se utiliza es la senda peatonal, recorrida diariamente por miles de madrileños corriendo, en bicicleta o patinando. Aunque lo más habitual es ver gente simplemente caminando.

Junto al invernadero hay una gran explanada que suele utilizarse para aprender a patinar. Y a poca distancia hay una pista de Skate y patinaje con rampas para hacer piruetas.
A lo largo del parque encontramos circuitos biosaludables con diferentes aparatos. Vemos pistas de tenis y padel junto al Puente de Praga. También hay campos de fútbol de hierba artificial y un embarcadero que, a decir verdad, nunca hemos visto en uso.
Varias áreas infantiles jalonan el parque, dotadas de columpios fabricados con materiales sostenibles y naturales. Unas cuantas fuentes situados a lo largo de los caminos sirven para refrescar al paseante. En la zona de Arganzuela está la playa urbana, formada por tres superficies acuáticas ovaladas. A estas tres superficies acuden los madrileños a pasar el día como si de una piscina se tratara.
Monumentos históricos de Madrid Río
Algunos de los monumentos históricos más importantes de Madrid Río son los puentes antiguos que lo cruzan, mencionados más arriba. Sin embargo, el espacio que abarca es muy amplio y con una larga trayectoria y por eso podemos encontrar otros elementos de gran interés.

En la parte más al sur está Matadero Madrid, un conjunto de instalaciones de estilo neomudéjar que conservan su aspecto de principios de siglo XX. Antiguamente funcionaron como matadero municipal y hoy albergan actividades culturales. Su objetivo es “favorecer los procesos creativos, la formación artística y el diálogo entre las artes”.
A su lado está el Invernadero de Arganzuela. En lo que fue la popular Nave de Patatas se conserva un jardín botánico visitable de unos 7.000 metros de extensión. En su interior encontramos plantas de cuatro microclimas distintos, dos tropicales, uno subtropical y otro desértico.
Si continuamos andando hacia el norte, en la margen izquierda encontraremos el Obelisco de la Fuente Castellana, también llamado Obelisco de Arganzuela. Este monumento estuvo en la glorieta de Emilio Castelar, en el paseo de la Castellana. Fue levantado para celebrar el nacimiento de Isabel II.
Junto al Puente de Segovia vamos a ver, apartada a un lado del parque, la ermita de la Virgen del Puerto. Es un templo muy coqueto construido en 1718, destruido en la Guerra Civil y reconstruido en 1945. Hay posibilidad de visitar su interior previa petición.
La Puerta del Rey fue el acceso mandado construir por José Bonaparte para acceder a la Casa de Campo desde el Palacio Real. Inicialmente fue una puerta con reja, hasta que con la Segunda República se le dio un aspecto monumental. Con la creación de Madrid Río, el conjunto tiene un carácter estrictamente ornamental. A escasos metros se encuentra el Túnel de Bonaparte, actualmente cerrado, que en su día sirvió para que los reyes transitaran entre el Campo del Moro y la Casa de Campo sin ser vistos.

Espacios verdes
En esa zona está la Puerta de San Vicente, al lado ya del centro comercial de Príncipe Pío. En esa misma glorieta puedes ver un panel informativo que recoge una breve historia de la Casa de Campo. A su lado está la bandera de la Unión Europea.
Todo Madrid Río es un gran espacio verde, pero hay algunas zonas especialmente ajardinadas que merecen mención aparte. El Salón de Pinos, por ejemplo, es el nombre que recibe todo el espacio arbolado por ambas márgenes del río a los largo de unos 6 kilómetros.
A la entrada a la Casa de Campo está la Huerta de la Partida, que existe desde el siglo XVII al lado del arroyo Meaques. Y enfrente verás los Jardines de Aniceto Marinas, en el talud que sube a la glorieta de San Vicente.
Otros ajardinamientos destacados son los parques de Virgen del Puerto y de la Arganzuela. Especial atención se ha dedicado a los Jardines del Puente de Segovia y los del Puente de Toledo.
Miradores de Madrid Río
Si te interesa localizar puntos idóneos para contemplar el paisaje o para hacer buenas fotos, la verdad es que hay muchos, empezando por cada uno de los puentes. Por ejemplo, la vista del Puente de Segovia con los chorros decorativos de agua en primer término y el Palacio Real de fondo es muy fotogénica.

Uno de los más vistosos es el mirador de la Huerta de la Partida. Desde su superficie se divisa es espacio arbolado de la propia huerta, con sus caminos y sus rincones para relajarse. Aunque nos queda de frente, no podemos ver el río, que queda demasiado bajo. Pero sí tenemos una buena panorámica del Palacio Real y la Catedral de la Almudena, así como los edificios altos de plaza de España.
Otro mirador interesante es la glorieta de San Vicente, bajo la bandera de la Unión Europea, junto a los paneles explicativos de la Casa de Campo. La vista hacia el Puente del Rey, la entrada a Casa de Campo y el curso del Manzanares hacia el sur es amplísima.
Las Terrazas del parque
A lo largo del parque hay terrazas estratégicamente situadas para que puedas parar a tomar algo. Algunas tienen cocina que preparan platos para una comida completa, como el Restaurante Puente Andorra y el Restaurante Monserrat.
Otras se limitan a la bebida y algunas cosas sencillas de comer como perritos calientes, helados y pizzas.

Uno de los más visibles es el Café del Río, un restaurante con comedor climatizado en la planta baja y terraza en la alta con unas vistas sensacionales a pocos metros de la Puerta del Rey. Si nos animamos a cruzar el paseo de la Virgen del Puerto y entrar en los jardines del Campo del Moro, encontramos una terraza con una vista excepcional de la cara oeste del Palacio Real donde podemos desayunar, comer o merendar.
Preguntas frecuentes sobre Madrid Río
¿Cuánto mide el parque Madrid Río?
Aproximadamente 7 kilómetros de longitud a lo largo del río Manzanares, uno de los parques urbanos más grandes de Europa.
¿Cuándo se construyó Madrid Río?
Entre 2007 y 2011, tras el soterramiento de la M-30 (2004-2007). En 2016 recibió el Premio Harvard GSD al mejor proyecto urbano.
¿Está abierto el Teleférico de Madrid?
No. El Teleférico de Madrid permanece cerrado por obras de renovación hasta 2027.
¿Qué es el Puente Arganzuela?
Un puente peatonal de 278 metros diseñado por el arquitecto Dominique Perrault, inaugurado en 2011. Es uno de los iconos arquitectónicos del parque Madrid Río.
¿Qué puentes históricos hay en Madrid Río?
El Puente de Segovia (1584) y el Puente de Toledo (1727), ambos de piedra y con siglos de historia, atraviesan el Manzanares en el entorno del parque.