
Se encuentra en la Montaña del Príncipe Pío, a pocos pasos de la Plaza de España. A su lado se abre un interesante mirador hacia la parte oeste de Madrid. Si te fijas bien, a través de los árboles, es magnífica la vista hacia el Palacio Real.
La construcción del Templo de Debod data del siglo II antes de Cristo, coincidiendo con el dominio en Egipto de la dinastía ptolemaica. El edificio fue ampliado en tiempos del Imperio Romano y más tarde pasarían siglos de abandono. A causa de su ubicación, cerca de la primera catarata del Nilo, quedaba sumergida en las aguas de la presa de Asuán. Por eso se desmontó y se trasladó a Madrid.
Un lugar para las fotos
Alrededor de la construcción, los Jardines del Templo de Debod configuran un espacio perfecto para el paseo. También para las fotos y el descanso sobre el césped a la sombra de los árboles. Y, si se trata de interesados en historia antigua, para la evocación de lo que fue el Egipto de hace más de dos mil años.

De noche, aprovechando la iluminación que recibe el monumento, las fotografías a velocidad lenta acaban siendo magníficas postales. No importa el punto desde el que se dispare. Todas parecen fotos buenas.
A esta bonita vista contribuya el estanque de aguas mansas de su parte delantera, con esos dos portales sobre la vía procesional. En la parte trasera también tenemos una lámina de agua, aquí con un chorro emergiendo de su centro. En esta imagen de agua y la parte trasera del templo asomarán al fondo la parte alta de la Torre de Madrid y del Edificio España.
Por qué el Templo de Debod en Madrid
Se trata de un Templo egipcio procedente de la Baja Nubia, en la zona sur del país, construido en el siglo II A.C. como homenaje a los dioses Amón e Isis. La zona la controlaba el rey Adijalamani, que se oponía a la dominación ptolemaica. Las imágenes de sus paredes muestran a este rey realizando ofrendas a la divinidad.

Durante siglos, este y otros templos de la zona quedaron olvidados. Hasta que fueron redescubiertos por viajeros europeos en los siglos XVIII y XIX. Al inicio del siglo XX vendría la construcción de la primera presa de Asuán, que sumergía muchas construcciones durante buena parte del año. Con el anuncio de la segunda presa, se decidió rescatar muchos templos.
Uno de los templos que sufrían las inundaciones fue el de Debod. Dentro de una campaña internacional auspiciada por la Unesco, España participó en las labores de rescate. Por eso, en 1968 se adjudicó a España el Templo de Debod. Durante los años siguientes el edificio fue desmontado, trasladado a Madrid y reconstruido en esta ubicación. Inaugurado en 1972, para la reconstrucción se respetó la orientación este-oeste original.
Qué ver en el Templo de Debod
El Templo de Debod consta de un edificio principal y dos portales de piedra sobre una vía procesional frente a su fachada. El templo en sí es una construcción pequeña, con algunas cosas que ver en su interior. Por ejemplo, las piedras talladas, la forma de las columnas o la peculiar distribución de los gruesos muros. También las imágenes de gobernantes haciendo ofrendas a los dioses.

Todo el conjunto tiene el poder de transportar al visitante a un mundo muy remoto. Los paneles explicativos, que permiten iluminar algunas figuras, ayudan a comprender el significado de la decoración. Algunas maquetas y vídeos dispuestos en las distintas estancias sirven para conocer mejor el edificio, su ubicación y su historia.
En la planta superior, de techo bajo, se exhibe una maqueta de lo que debió de ser el templo en su día. Se puede apreciar que había tres portales en vez de los dos que tenemos en la actualidad y que el recinto estaba cerrado. A su lado, otra maqueta recrea la zona de los Templos de Nubia, atravesada por el Nilo, donde estuvo el de Debod.
Esta parte alta en ocasiones está cerrada debido a la temperatura. La normativa vigente no permite abrir espacios públicos cuando la temperatura en su interior rebasa cierto umbral, que ronda los 27 grados. Por eso en verano es buena idea visitar el templo a primera hora de la mañana.
Horarios Templo de Debod
El Templo de Debod se puede visitar de martes a domingo, de 10 a 20h. En verano, de 15 de junio a 15 de septiembre, el horario es de 10 a 19h. Como días de cierre anuncian el 1 y 6 de enero, 1 de mayo y 24, 25 y 31 de diciembre. Se pueden consultar cambios de horario o cierres temporales en la web del Ayuntamiento.

La entrada al Templo de Debod es gratuita. A veces, en horas punta, se hace necesario esperar un poco para entrar ya que el aforo es limitado. Pero lo normal es llegar y entrar sin colas o esperar sólo unos minutos.
Para organizar visitas en grupo es necesario reservar con antelación. En la web citada se ofrece un formulario para facilitar la solicitud.
El Templo de Debod se encuentra en la calle Ferraz 1, en un extremo del Parque del Oeste, a poca distancia de la Plaza de España.
Preguntas frecuentes sobre el Templo de Debod
¿Es gratis visitar el Templo de Debod?
Sí, la entrada es completamente gratuita. El aforo es limitado por lo que en horas punta puede haber una pequeña espera. Para grupos numerosos es recomendable reservar en la web del Ayuntamiento de Madrid.
¿Cuáles son los horarios del Templo de Debod?
Martes a domingo de 10:00 a 20:00h. En verano (15 junio al 15 septiembre) de 10:00 a 19:00h. Cierra los lunes y en festivos como el 1 y 6 de enero, 1 de mayo y 24, 25 y 31 de diciembre.
¿Por qué hay un templo egipcio en Madrid?
El templo data del siglo II a.C. Con la construcción de la presa de Asuán muchos templos quedaban inundados. España participó en el rescate arqueológico y en 1968 Egipto donó el templo como agradecimiento. Se reconstruyó en Madrid y se inauguró en 1972.
¿Dónde está el Templo de Debod?
En la calle Ferraz 1, en la Montaña del Príncipe Pío, junto a la Plaza de España. Metro: Plaza de España (líneas 3 y 10). El entorno incluye jardines y uno de los mejores miradores de Madrid con vistas al Palacio Real.
¿Cuál es la mejor hora para visitarlo?
Por la mañana a primera hora hay menos gente. Al atardecer, la iluminación del templo reflejado en el estanque crea una de las imágenes más fotogénicas de Madrid, perfecta para fotografía.