
La estatua ecuestre, realizada en bronce, está situada en el lado oeste de la plaza, dentro de una gran fuente, junto a la Casa de Correos. Mira hacia el centro del espacio abierto y a los edificios del Hotel Europa y el famoso anuncio de Tío Pepe. Aunque parezca una antigüedad, está en esta plaza desde que se creó en 1993.
El Ayuntamiento quiso homenajear al rey que se conoce como el mejor alcalde de Madrid debido a las mejoras que experimentó la ciudad durante su reinado. La ubicación la decidieron los madrileños, que descartaron el entorno de la Puerta de Alcalá y otras posibilidades. Se supone que en su interior guarda un microfilm con mensajes de los madrileños.
La estatua de Carlos III y lo que hay debajo
La estatua de Carlos III es obra de los escultores Eduardo Zancada y Miguel Ángel Rodríguez. Para su diseño tomaron como base la estatua de Juan Pascual de Mena de 1780, guardada actualmente en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Además, modificaron las dimensiones del caballo y el rostro del rey basándose en retratos de Goya y Mengs.

Una de las curiosidades de la estatua de Carlos III la encontramos en su gran pedestal. En primer lugar por sus dimensiones, 5 metros de largo y otros cinco de alto. Pero sobre todo por las inscripciones que se pueden leer a lo largo de su superficie. Encontramos la historia de su reinado, las obras civiles que se llevaron a cabo en su tiempo y el nombre de personajes importantes de aquella época.
Desde 2023, el monumento se ubica dentro de una nueva fuente, a un lado de la lámina de agua con forma ovalada. El ingenio ofrece un juego de chorros de agua combinado con luces que simulan un cielo estrellado, muy vistoso por la noche. Como en otras ciudades y otras fuentes, a los visitantes les suele gustar echar alguna moneda al agua.
Un reinado ilustrado
Carlos III reinó España entre 1759 y 1788 y para ello habitó el Palacio Real en su nueva versión, después del incendio que asoló el antiguo alcázar. Se rodeó de políticos de la talla de Floridablanca, Campomanes o Jovellanos, lo que se considera uno de sus aciertos. Participó en la Guerra de los Siete Años y en la Guerra de Independencia de Estados Unidos. Emprendió reformas profundas en la sociedad que, sin embargo, condujeron al Motín de Esquilache.

Las otras dos estatuas dedicadas a Carlos III en Madrid son anteriores a ésta. Una de ellas se encuentra en el centro del Jardín Botánico, data de 1981 y es una réplica de la realizada por Alfonso Bergaz en 1783 que se encuentra en la Plaza Mayor de Burgos. La otra la podemos ver en los Jardines de Sabatini, junto al Palacio Real, justo debajo de la gran escalinata de acceso al recinto. Esta última data de 1966 y es obra del escultor Juan Adsuara.

