Malasaña, el barrio más pop y alternativo de Madrid

Plaza del Dos de Mayo, en Malasaña Malasaña es uno de los barrios históricos de Madrid que, curiosamente, congrega a los vecinos más modernos y underground de la ciudad. Se suele asociar con la explosión del movimiento cultural de los años 80 denominado Movida Madrileña.

Su nombre se debe a Manuela Malasaña, heroína del levantamiento del 2 de mayo de 1808. La joven de 17 años murió en estas calles a manos de las tropas francesas cuando colaboraba para defender la ciudad.

Para conocerlo es muy buena idea seguir alguna de las visitas guiadas y free tours que suelen recorrer los barrios de Chueca y Malasaña. También se realiza por esta zona algún tour enfocado en el Levantamiento del 2 de Mayo de 1808, recorriendo los escenarios de aquella histórica jornada para terminar en la plaza del Dos de Mayo.

Situando Malasaña

El barrio de Malasaña no existe como entidad administrativa municipal. Oficialmente estamos en el distrito Centro, barrio Universidad, que abarca las zonas populares de Malasaña y Conde Duque.

Malasaña
Plaza de Santa María Soledad Torres Acosta

Pero sí es una realidad turística y cultural, conocida por todos los madrileños y buscada por miles de visitantes. De hecho, el propio Ayuntamiento de Madrid así lo reconoce en su mapa de zonas turísticas.

La delimitación del barrio de Malasaña es muy sencilla. Al sur limita con la Gran Vía, al oeste con la calle San Bernardo, al norte con Carranza y al este con Fuencarral, donde se une a su vecino barrio de Chueca.

Recordemos además que a esta zona, Universidad, se la conoció antiguamente como Maravillas. De hecho, algunos de sus comercios y locales conservan este nombre, como veremos a continuación. El nombre venía del convento de las Maravillas, cuya iglesia conservaba una imagen de la Virgen así llamada.

Los espacios abiertos de Malasaña

En el barrio de Malasaña existen algunos de los espacios abiertos más apetecibles de la capital. Suelen estar muy concurridos y por ellos pasa, a un tiempo, la vida de barrio y la de la gran ciudad. El resto de sus calles son estrechas y con vida, algunas peatonalizadas, perfectas para callejear.

La Plaza del Dos de Mayo es quizá el centro neurálgico de Malasaña. Aquí estuvo el Cuartel de Monteleón, escenario de una de las batallas más sangrientas de la Guerra de Independencia. También estuvo el convento de las Maravillas, que dio nombre a esta zona. Y todavía está la iglesia de las Maravillas, oficialmente de los santos Justo y Pastor. Existe un plan para modernizar la plaza, que todavía está por comenzar.

La Calle Manuela Malasaña es muy popular por dar nombre al barrio. También porque acoge algunos establecimientos más destacados del barrio, como el Teatro Maravillas y varias cervecerías.

Malasaña
Plaza de San Ildefonso

La Plaza de la Luna, conocida así por los vecinos, se llama en realidad de Santa María Soledad Torres Acosta. Aquí estuvieron los famosos cines Luna, de la época en la que había tantos cines en Madrid, y últimamente un resort urbano. Tras la última reforma la plaza ha quedado muy habitable.

La Plaza San Ildefonso, formada en tiempos José Bonaparte, ofrece un interesante bullicio de terrazas y gentes que pululan. Una placa recuerda que en la plaza vivió unos años Antonio Rafael Mengs, uno de los pintores preferidos de Carlos III. Y en otra se dice que unos años más tarde el pintor romántico Leonardo Alenza tuvo aquí su estudio. En un lado está la iglesia de San Ildefonso, más atractiva por dentro que por fuera, y en otro la centenaria Farmacia Malasaña, conocida como Farmacia Puerto.

La Calle del Pez ha cobrado últimamente una vida espectacular. Es una vía de poca anchura que a cada lado abre decenas y decenas de bares, casi todos de mucho éxito.

La Plaza del Rastrillo es para algunos la más íntima y apetecible. Una de las transformaciones más notables del barrio en 2026 es la remodelación de esta plaza, que busca recuperar el espacio para el peatón, integrando casi 70 nuevos árboles y una fuente ornamental que cambiará por completo su fisonomía y refrescará el ambiente en verano. Estas obras de mejora se extienden también por las calles aledañas, como Espíritu Santo y Marqués de Santa Ana, precisamente donde se encuentra la casa natal de Clara Campoamor, consolidando esta zona como uno de los ejes con más historia y encanto de Malasaña.

Bares históricos

Hablando de bares, los hay a montones en Malasaña. Algunos de ellos tienen su propia leyenda, forjada a base de muchos años.

El Penta, abreviatura de Pentagrama, abrió sus puertas en 1976 y se convirtió en uno de los puntos de reunión de la Movida. Situado en el 4 de la calle Palma, en su barra tomaron copas Almodóvar, Ouka Lele, Alaska, los Secretos y Nacha Pop entre otros. A pocos metros está, desde 2012, el bar-museo Madrid me mata, sobre la Movida.

Malasaña
Bar El Penta

La Vía Láctea es otro de los históricos de la zona. En su día fue un templo de la modernidad y hoy todavía tiene días de grandes llenos. Abre todos los días en el 18 de la calle Velarde.

El Diplodocus, en el 31 de Manuela Malasaña, se llenaba hasta la bandera en los años 80. El último día que pasamos por allí seguía ofreciendo su Leche de Brontosaurio.

El Palentino llevaba mucho tiempo en el barrio, en el 8 de la calle Pez. Se dice que sus pepitos de ternera alimentaron las noches de la movida madrileña. En marzo de 2017 se popularizó aún más por ser el escenario de la película El Bar, de Alex de la Iglesia. En marzo de 2018 cerró sus puertas por fallecimiento de uno de sus dueños. Sin embargo, reabrió el año siguiente y después volvió a cerrar.

La vida cultural de Malasaña

En el barrio de Malasaña hay mucha actividad cultural, hasta el punto de que seguramente radique en sus calles lo más avanzado de la vanguardia madrileña. Muchos de sus comercios son realmente originales y no se encuentran sucursales fuera de esta zona. En le mes de abril se celebra Pinta Malasaña, el festival de arte urbano que convierte el barrio en una galería al aire libre.

Sus teatros son una alternativa a la oferta clásica de Gran Vía. Los más grandes son el Maravillas y el Lara. Pero también los hay más pequeños e independientes, como el Victoria, el Microteatro Madrid, el Alfil o La Madrilera.

Todas las artes tienen su espacio en el barrio. Hay locales de ensayo y varias escuelas de interpretación. Así como escuelas de música, dibujo y danza. La Sala Maravillas, en el 33 de San Vicente Ferrer, ofrece conciertos, monólogos y otras actividades que van anunciando en su web.

Abundan las librerías independientes, como The cómic Co, Ciento Volando, Arrebato o Cervantes y Compañía. Últimamente hemos encontrado Libros para un mundo mejor, mucho más que una librería. Y por supuesto está la calle Libreros, con varios establecimientos de libros nuevos y usados, de diversas temáticas y muchos libros de texto.

Paseando por sus calles encuentras establecimientos con propuestas creativas y diferentes. Pinta en Copas es una tienda que vende piezas de cerámica y enseña cómo decorarlas a gusto del consumidor. Magpie ofrece ropa y objetos vintage que no se encuentran en ningún otro lugar. La Barbería Malayerba ofrece cortes de pelo y afeitados en un ambiente de los años cincuenta, con productos de peluquería a la vieja usanza. Chopper Monster, decorada con grafitis y calaveras, vende productos de estética rockera.

Las esculturas urbanas

Una nota característica del barrio de Malasaña es que te vas encontrando con algunas esculturas a pie de calle, como si fueran un paseante más.

Tras Julia es el nombre de la escultura de una mujer al final de la calle del Pez. Se dice que Julia fue la primera mujer en estudiar en la universidad, para lo que se tuvo que disfrazar de chico.

Estatua Tras Julia en Maravillas
Tras Julia

La Paseante es una escultura de corte similar, situada en la calle Palma 46. Se trata de una joven con falda larga y camiseta de tirantes que custodia la entrada de la Escuela de Arte La Palma.

La Joven Caminando está en la plaza de San Ildefonso. Tiene 18 años, viste a lo moderno y lleva una carpeta bajo el brazo. Se supone que se dirige a la misma Escuela de Arte.

Las Lecturas del Dos de Mayo, también conocida como La Lectora Empedernida, está en la plaza del Dos de Mayo. Esta joven es una figura abstracta, pero se distingue que está leyendo un libro que sostiene en su regazo.

El Monumento a Daoiz y Velarde está en la misma plaza del Dos de Mayo y es la escultura más visible del barrio. Representa a estos dos héroes de la Guerra de la Independencia, que murieron en este lugar donde estuvo el Cuartel de Monteleón. El arco que los acompaña es la antigua puerta del cuartel.

Comer y beber en Malasaña

El barrio de Malasaña tiene una densidad de bares y restaurantes por metro cuadrado sorprendente. Hay de todo, pero abundan sobre todo los bares informales con precios asequibles.

El Mercado de San Ildefonso es una de las opciones más completas. Situado en el 57 de Fuencarral, ofrece variedad de cocinas del mundo (venezolana, peruana, italiana, asiática…) en un lugar donde socializar.

Malasaña
Casa Julio

Casa Julio es una de las tabernas más populares del barrio, con más de cien años de vida. Está en el 37 de la calle Madera y es conocido por sus croquetas, con personalidad y a buen precio. Y también porque un día los componentes del grupo U2 entraron a hacer una sesión de fotos. Según dicen, si por ellos fuera estarían siempre abiertos.

La Bodega de La Ardosa está en el 13 de la calle Colón. Inaugurado en 1892, es un clásico de la cerveza bien tirada.

El Restaurante Orio es relativamente nuevo en la zona, comparado con los anteriores. Sin embargo se ha hecho fama y es ya uno de los vascos más destacados de Madrid para tomar pinchos variados por el sistema de contar palillos.

Iglesias y conventos en Malasaña

Como todos los barrios antiguos de Madrid, Malasaña cuenta con un buen número de edificios religiosos.

La Iglesia de San Antonio de los Alemanes es quizá la más espectacular. De planta circular, sus paredes y cúpula están decoradas con pinturas murales del siglo XVII.

La Iglesia de San Ildefonso, aunque data de 1619, fue reconstruida en 1827. Su decoración interior es más atractiva que su aspecto exterior.

La Iglesia de San Martín está en la calle Desengaño, entrando ya en la plaza de la Luna. Originaria del siglo XII, la construcción actual data de 1836.

La Iglesia de la Buena Dicha, en la calle Silva, es pequeña y casi pasa desapercibida. De estilo mudéjar, está junto a la Gran Vía. Durante el Dos de Mayo en su interior fueron atendidos sus héroes, algunos de los cuales fueron enterrados aquí.

Maravillas
Iglesia de la Buena Dicha

La Iglesia y Convento de San Plácido es un ejemplo del estilo barroco del siglo XVII que ha llegado a nuestros días. Plagado de obras de arte, es el lugar que mayor número de pinturas de Claudio Coello alberga del mundo.

La Iglesia de los Santos Justo y Pastor también se conoce como Nuestra Señora de las Maravillas. Se encuentra en uno de los lados de la plaza del Dos de Mayo.

La Iglesia y Convento de las Mercedarias de Juan de Alarcón proceden también del siglo XVII. Alberga el cuerpo incorrupto de la Beata Mariana de Jesús, que se expone al público cada 17 de abril.

La Iglesia de las Religiosas de María Inmaculada está en el 97 de Fuencarral y presenta un elegante estilo neogótico. Fue levantada a principios de siglo XX.

El Convento de las Salesas Nuevas también es conocido como Segundo Monasterio de la Visitación. Levantado hacia el año 1800, la fachada presenta un característico frontispicio triangular y un relieve sobre San Francisco de Sales.

Para terminar, en este mapa podemos observar la situación del barrio de Malasaña y su proximidad con otros igual de interesantes para visitar. Quedan fuera de la vista, aunque también para ir andando, los barrios de Las Letras y La Latina, con muchos atractivos.

Barrios históricos de Madrid

Preguntas frecuentes sobre Malasaña

¿Qué ver en Malasaña?

Lo esencial: la Plaza del Dos de Mayo con sus terrazas, el Mercado de San Ildefonso, la calle Fuencarral para ir de compras, el callejero con street art y los locales vintage de la zona. Es el barrio más bohemio de Madrid, ideal para callejear sin rumbo fijo.

¿Por qué se llama Malasaña?

El barrio se llama así en honor a Manuela Malasaña, una joven de 17 años que según la tradición fue ejecutada por los soldados franceses el 2 de mayo de 1808 por llevar unas tijeras de costura, consideradas arma. Es símbolo de la resistencia madrileña contra la ocupación napoleónica.

¿Dónde está Malasaña y cómo llegar?

Entre las calles Gran Vía, Fuencarral, Glorieta de Bilbao y calle San Bernardo. Metro más cercano: Tribunal (líneas 1 y 10), Noviciado (línea 2) y Bilbao (líneas 1 y 4).

¿Qué es la Movida Madrileña?

Movimiento cultural que estalló en Madrid tras la muerte de Franco (1975-1985), con epicentro en Malasaña. Una explosión de libertad creativa en música, cine, moda y arte. Pedro Almodóvar es su figura más conocida internacionalmente.

¿Qué restaurantes o bares destacan en Malasaña?

Destacan La Musa (cocina de mercado), El Pez Gordo (taberna moderna), Federal Café (desayunos australianos) y El Doble (pintxos). La calle Pez concentra muchos locales de ambiente alternativo.

¿Cuándo es Pinta Malasaña?

Festival de arte urbano que transforma las calles cada verano, normalmente en julio. Artistas de toda España intervienen fachadas y medianeras con murales, convirtiendo el barrio en una galería al aire libre durante varios días.