Ruta por los Molinos de La Mancha desde Madrid: qué ver y consejos

La ManchaEntre las excursiones habituales desde Madrid no podemos olvidar la que te lleva por La Mancha. La tierra del Quijote que imaginara Cervantes tiene mucho que ofrecer al visitante, con opciones culturales, de naturaleza y gastronómicas.

En esta región del centro peninsular encontramos molinos de viento, museos relacionados con la obra cervantina, monumentos históricos, lagunas que configuran parajes naturales únicos, bodegas, queserías y otros atractivos que son excusa más que de sobra para una escapada de uno o varios días.

Castilla La Mancha mantiene una oficina de promoción turística en la Gran Vía madrileña, que se puede visitar para obtener información. La comunidad autónoma es muy grande y da para muchas excursiones. Así que vayamos centrando para ver algunas opciones muy apetecibles.

La Mancha y Don Quijote

Cuatro municipios del centro de La Mancha se han unido para crear la Ruta de Ensueño, País del Quijote. «Mares de tierras y viñedos, una gastronomía que ha sabido aunar la calidad y tradición, bodegas con vinos que muestran lo mejor de nuestro territorio y un patrimonio que habla del paso de numerosos pueblos…» es lo que se puede encontrar en este recorrido. Pueblos auténticos y un paisaje en el que abundan molinos y torres.

La ManchaAlcázar de San Juan la conocemos como cuna de Cervantes, pues la iglesia Santa María la Mayor conserva su partida de bautismo. También aquí encontramos el Museo del Hidalgo, ubicado en la Casa del Rey, donde se cuenta quiénes eran los hidalgos de los que hablaba Cervantes en sus obras.

Argamasilla de Alba ofrece una visita a la cueva de Medrano, donde estuvo preso Cervantes y donde se dice que empezó a imaginar la historia del Quijote. Interesante es la visita al castillo de Peñarroya, que se alza sobre un acantilado que da al Guadiana. La Iglesia de San Juan Bautista y el Pósito de la Tercia son otras de sus atracciones, así como el acceso al parque natural de las Lagunas de Ruidera.

Campo de Criptana es famoso por sus molinos de viento, esos que inspiraron a Cervantes la famosa batalla de Don Quijote contra unos gigantes imaginarios. Estas construcciones conforman el paisaje y se pueden visitar por dentro. El Pósito Real, del siglo XVI, y el barrio del Albaicín con sus casas pintadas, son otros atractivos. Recordemos que hasta esta localidad llega desde Madrid el Tren de los Molinos, que ofrece visitas guiadas a los molinos y a una bodega, entre otras atracciones.

El Toboso es la patria de Dulcinea, donde descubrir las huellas del amor de Don Quijote por su doncella, con frases esculpidas en sus paredes. El Museo Casa Dulcinea y el Museo Cervantino son sus joyas. A ellos se suma la iglesia de San Antonio Abad, impresionante por dentro y por fuera, y el Convento de las Trinitarias, conocido como el Pequeño Escorial de La Mancha.

Más que ver en La Mancha

Otro de los lugares fundamentales de La Mancha es Consuegra, en la provincia de Toledo. Aquí también veremos molinos de viento, una de sus señas de identidad. Pero además no podemos dejar de admirar su imponente Castillo, con más de ochocientos años de antigüedad. Su Plaza de España conserva algunos edificios históricos, como la casa mudéjar del Ayuntamiento, el Museo Arqueológico Municipal o la característica Torre del Reloj.

Volviendo a la provincia de Ciudad Real, Almagro alberga el único corral de comedias que se ha mantenido intacto y en activo desde principios de siglo XVII. En julio se celebra el famoso Festival Internacional de Teatro Clásico. Los visitantes no se pierden su acogedora Plaza Mayor, con su planta baja de soportales, además de algunos palacios que jalonan el núcleo antiguo.

La ManchaLas Tablas de Daimiel configuran un humedal único en Europa. Se forma en la confluencia de los ríos Guadiana y Cigüela, que coinciden con las aguas subterráneas de un gran acuífero. La abundancia de aguas propicia una flora y una fauna singulares.

A poca distancia, ya entrando en la provincia de Albacete, está el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. Estas lagunas naturales, a lo largo de miles de años, han formado unas barreras que dan lugar a bonitas cascadas entre ellas.

En Ossa de Montiel, junto a las lagunas, está la Cueva de Montesinos. Se trata de una gruta natural que se puede visitar previa reserva. Además de por su interior, es famosa por aparecer en la novela de Don Quijote.

Y estos son sólo algunos ejemplos destacados de lo que ofrece esta gran región natural que es La Mancha. Abarca parte de las provincias de Ciudad Real, Albacete, Cuenca y Toledo, por lo que su patrimonio cultural y paisajístico es enorme. Y, por supuesto, atesora una riqueza gastronómica que es en sí misma motivo suficiente para la visita.

Tierra de Vinos

La Mancha es tierra de vinos. De hecho, hay quien dice que, por cantidad, la Comunidad Autónoma es el mayor viñedo del mundo. Merece la pena pasar por las bodegas a catar sus productos y llevarse unas cuantas botellas a casa. Y también a aprender un poco sobre la cultura del vino, que es una forma de apreciarlo más.

En la pequeña localidad de Socuéllamos, por ejemplo, está el Museo Torre del Vino. Aquí se aprende sobre la historia del vino, el cultivo, la vinificación, la cata, el maridaje, etcétera. Organiza constantes actividades y desde su torre mirador se divisa la llanura manchega. Otro lugar bodeguero es Valdepeñas, donde se puede visitar la Bodega Museo Valdepeñas, entre otras. En Tomelloso también hay varios centros de enoturismo, como Bodegas Verum o Vinícola de Tomelloso.

Queso Manchego, Denominación de Origen Protegida
Imagen quesomanchego.es

Y también es tierra de quesos. De hecho, la Denominación de Origen Protegida Queso Manchego es la más vendida de España, tanto en consumo interno como para exportación. Se trata de un queso de oveja con personalidad en el sabor, presente en la mayor parte de los supermercados españoles y también en muchos restaurantes.

Y hablando de restaurantes, aquí es donde podemos probar otros platos de la gastronomía manchega. Uno de ellos es el pisto, a base de pimientos, tomates y otras verduras, que se suele presentar con huevo frito. Las migas de pastor constituyen otro de los clásicos de la región, salteadas con ajo, aceite y pimentón, acompañadas a veces con uvas. Otros platos muy manchegos, que difícilmente se encuentran fuera de sus límites, son gachas, morteruelo, caldereta de cordero, atascaburras y duelos y quebrantos. En cuanto a los dulces, ya en carretera encontraremos pilas de cajas con Miguelitos de La Roda.

Otras excursiones desde Madrid

Para llegar a La Mancha, lo más directo es el coche por la carretera A-4 o la A-42. Desde Madrid hasta, por ejemplo, Consuegra hay algo más de 130 kilómetros, por lo que hay que contar con una hora y media de viaje. Desde aquí, los distintos pueblos citados están más cerca, quedando una ruta muy amena. Existe una opción de AVE a Ciudad Real y Puertollano, pero para ver los molinos y desplazarse entre localidades lo ideal es el coche privado o el autobús de una excursión guiada.

Ya tenemos idea de algunas cosas que ver en La Mancha. Pero además hay otras excursiones desde Madrid que te puede interesar hacer. Por ejemplo, la de Toledo, a una hora de coche, con un núcleo histórico plagado de curiosidades, donde destaca la Catedral gótica. O la de Segovia, con su Acueducto romano, su Catedral y su Alcázar que es como un castillo de cuento.

A una hora y media está Ávila, donde contemplarás su increíblemente bien conservada muralla y sus palacios renacentistas. Más cerca tienes San Lorenzo de El Escorial, donde verás el impresionante Monasterio y el Valle de los Caídos.

A unos cincuenta kilómetros de la capital está Aranjuez, que ofrece su espectacular Palacio y sus Jardines. A similar distancia se encuentra Chinchón, con su famosa plaza Mayor y sus restaurantes en los balcones. Más cerca se encuentra Alcalá de Henares, con su famosa plaza de Cervantes y su antigua universidad cisneriana, que es un buen complemento de la excursión por La Mancha.