
Quizá las más populares sean las que adornan el Paseo del Prado, espacio que cobró mucha importancia en el siglo XVIII. Pero las hay en otras ubicaciones que igualmente nos interesan. Y las tenemos también muy recientes, como la Fuente del Cielo.
Aquí las vamos a ordenar por ubicación. Y vamos a ver algunas notas de su historia y sus curiosidades.
Fuentes monumentales en el paseo del Prado
Apolo
La fuente de Apolo también es conocida como fuente de las Cuatro Estaciones. Esto se debe a las cuatro efigies que rodean la fuente y que representan a cada una de las estaciones del año. Forma parte de la actuación urbanística del siglo XVIII denominada Salón del Prado que pretendía embellecer esta parte de la ciudad. Dos chorros de agua surgen de las máscaras de Circe y Medusa, en los laterales. El agua va descendiendo por pilones intermedios hasta precipitarse en los dos estanques circulares de los lados.
Neptuno
La fuente de Neptuno es una de las más visitadas de la ciudad, por turistas y por madrileños. Ubicada en la plaza de Cánovas del Castillo, a su alrededor proliferan instituciones importantes como los museos del Prado y Thyssen-Bornemisza, los hoteles Ritz y Palace o el monumento a los Caídos. Se erigió entre 1781 y 1786 con un diseño de Ventura Rodríguez y para su creación se utilizó mármol blanco de Montesclaros. Durante la Guerra Civil se colgó del cuello de Neptuno un cartel que decía: “Dadme de comer o quitadme el tenedor”.
Cibeles
La fuente de Cibeles es uno de los símbolos de Madrid, junto con el Oso y el Madroño o la Puerta de Alcalá. Debido a su ubicación en la plaza de Cibeles, los visitantes siempre acaban pasando por su lado, por lo que es uno de los elementos más fotografiados de la ciudad. A esto contribuye también su destacada iluminación nocturna. Rodeada de palacios, su diseño también corresponde a Ventura Rodríguez en 1777 dentro de su misión de embellecer el Salón del Prado.
Las Cuatro Fuentes
Entre el Museo del Prado y el Jardín Botánico encontramos estas Cuatro Fuentes que, del mismo modo que las anteriores, se diseñaron para decorar el Salón del Prado y dar más realce a las instituciones dedicadas a la cultura y la divulgación científica. Son muy similares entre sí, distinguiéndose por el remate escultórico superior, dos de ellas con nereidas y las otras dos con tritones. De estas figuras surge el chorro de agua que se precipita a una taza y de ésta al pilón.
Alcachofa Atocha
En la plaza del Emperador Carlos V, junto a la estación de Atocha, vemos la fuente de la Alcachofa. En realidad se trata de una réplica, porque la original se trasladó al parque del Retiro para que no estorbara el tráfico de la rotonda. La que tenemos aquí es una copia realizada en bronce a finales de siglo XX.
Fuentes en el Retiro
Alcachofa Retiro
La original fuente de la Alcachofa se sitúa actualmente en la plaza de Honduras, en una esquina del Estanque Grande del parque del Retiro. Forma parte de los diseños de Ventura Rodríguez para embellecer el Salón del Prado en tiempos de Carlos III. Realizada en granito y piedra blanca, sobre las figuras de niños se coloca una alcachofa de la que brota un chorro de agua.
Galápagos
En otro extremo del Estanque Grande encontramos la fuente de los Galápagos, mandado construir por Fernando VII para conmemorar el primer año de vida de su hija Isabel. Por eso también se le llama fuente de Isabel II. Inaugurada en 1832, su primera ubicación fue la Red de San Luis y fue traída aquí en 1878. Delfines cabalgados por niños, ranas, tortugas, hadas y mucha agua son sus elementos.
Ángel Caído
La fuente del Ángel Caído es una de las esculturas urbanas más peculiares de Madrid. La figura negra e inquietante que culmina el conjunto es una representación del demonio y está situada a unos 666 metros sobre el nivel del mar. Ubicada en otra plaza del Retiro, es obra de Ricardo Bellver, que se inspiró en unos versos de El paraíso perdido, de John Milton. En la base del pedestal que lo sustenta hay ocho cabezas de monstruos y otras figuras simbólicas de las que mana el agua.
Plaza San Juan de la Cruz
Ya fuera del Retiro, en el paseo de la Castellana destaca la fuente Plaza San Juan de la Cruz, situada en medio del tráfico. Muy vistosa, la fuente consta de un gran chorro central de agua rodeado de numerosos chorros periféricos. Es obra de Carlos Buigas Sans y se inauguró en 1965. Desde 1998 la escultura La Mano, de Fernando Botero, acompaña a la fuente, que también tiene cerca los monumentos dedicados a Isabel la Católica y a la Constitución española.
Fama
La fuente de la Fama, ubicada en el jardín del Museo de Historia de Madrid, nos devuelve al siglo XVIII, época en que fue inaugurada. Es otra de Pedro de Ribera, quien hizo el diseño hacia 1731. Inicialmente se ubicó en la plaza de Antón Martín y, tras varios movimientos, terminó en su ubicación actual. Está coronada por la figura de una victoria alada que representa la Fama, soplando una trompeta. Por debajo encontramos delfines, niños y otros adornos. Los chorros de agua caen sobre un pilón en forma de trébol.
Fuentes monumentales en plaza de España y aledaños
Monumento a Cervantes
El monumento a Cervantes es uno de los más complejos y alegóricos que decoran Madrid. En su parte trasera el agua de una fuente se desliza por los escudos de los países de habla hispana. Pero el conjunto tiene mucho más que ofrecer, empezando por la figura del escritor o las de sus personajes Don Quijote y Sancho Panza a lomos de sus cabalgaduras. Se inauguró en 1929 en la plaza de España, pero se continuó completando hasta 1960. Numerosas figuras y adornos cargados de significado enriquecen el monumento.
Nacimiento del Agua
La fuente del Nacimiento del Agua, también denominada de la Concha, se ubica en un extremo de la plaza de España, junto a la iglesia de Santa Teresa y San José. Se inauguró en 1969 un poco más arriba en la misma plaza, frente al Edificio España, pero con la última remodelación del espacio cambió a esta ubicación más tranquila. Consta de dos figuras de mujer que arrojan agua por sendos cántaros y un gran vaso central del que emerge un gran chorro.
Fuente del Cielo
La fuente del Cielo es una de las últimas incorporaciones al mobiliario decorativo de Madrid. No exhibe grandes chorros ni caídas de agua, sino que desde las junturas de una figura plana de piedra va surgiendo el agua a borbotones tranquilos para acumularse en un gran vaso circular. Embellece el nuevo espacio peatonal surgido entre plaza de España y el Palacio Real y se sitúa justo a la puerta de los Jardines de Sabatini.
Conchas
Muy cerca de las anteriores, pero ya en los jardines del Campo del Moro, tenemos la fuente de las Conchas. Fue labrada en mármol blanco y está poblada de personajes mitológicos. Inicialmente, en 1775, decoró el palacio del Infante don Luis, en Boadilla del Monte, hasta que fue traída a estos Jardines.
Tritones
En la misma avenida que la anterior, pero ya pegada a la cara oeste del Palacio Real, se levanta la fuente de los Tritones. Se hizo en 1657 para adornar los Jardines de la Isla de Aranjuez y sería a mediados de siglo XIX cuando se trajo a este emplazamiento. Se compone de tres vasos circulares y tres tritones en la base que dan nombre al conjunto.
Otras fuentes monumentales en Madrid
Juan de Villanueva
La fuente Juan de Villanueva es, con sus 20 metros, probablemente la más alta de las fuentes monumentales de Madrid. Se trata de un homenaje al arquitecto del siglo XVIII responsable del Museo de Prado, Jardín Botánico y reconstrucción de la Plaza Mayor, entre otras obras. Se creó en 1952 para colocarla en la glorieta de San Vicente, pero desde 1995 ofrece unas vistas muy pintorescas en el Parque del Oeste.
San Isidro
Junto a la ermita de San Isidro se custodia su famosa fuente, que tiene su origen en el milagro que obró el santo al hacer surgir las aguas con un golpe de su cayado. En las fiestas del 15 de mayo es tradición acercarse a beber o a llenar la cantimplora con el agua milagrosa. Pero está abierta al público todo el año. En su frontal podemos leer unas largas inscripciones sobre las aguas y el santo.
Cruz Verde
La fuente de la Cruz Verde es un conjunto monumental que adorna la plaza del mismo nombre, en pleno Madrid de los Austrias. El monumento data de 1850 y es producto de la iniciativa municipal para sustituir algunas fuentes antiguas. Por su parte, la figura de Diana Cazadora que la culmina fue traída a Madrid hacia 1620 por el marchante de arte Ludovico Turqui.
Fuente de Orfeo
La fuente de Orfeo se sitúa en la plaza de la Provincia, frente al Palacio de Santa Cruz. Aquí existió una antigua fuente cuya estatua de Orfeo fue trasladada al Museo Arqueológico. La fuente que vemos hoy es una réplica de la antigua, realizada en 1998 como parte de la remodelación que mejoró la plaza. La figura representa a Orfeo con un violín, acompañado de un perro. La leyenda dice que Orfeo durmió al can Cerbero con su música para rescatar a su amada Eurídice.
Fuentecilla
En la calle Toledo se sitúa esta Fuentecilla, monumento de tamaño mediano. Se llama popularmente así, según dicen algunos historiadores, porque justo a su lado existía un pilón muy pequeño. Para su creación se reutilizaron materiales desechados de otros monumentos. Representa el poderío de la monarquía española, ya en clara decadencia, sobre los dos hemisferios, con ese león que posa sus zarpas sobre dos globos terráqueos. Una placa dedica el conjunto “A Fernando VII, el Deseado”.